martes, 22 de julio de 2025

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Motosierra u hormigonera

 

COLUMNISTAS

 pulseadas y realpolitik


Motosierra u hormigonera

Mientras el presidente Milei celebra el superávit, crecen las tensiones internas, la morosidad y el dólar.

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El Messi de la economía. | Pablo Temes

Después de mucho tiempo volvimos a hablar de algo que, se suponía, era cosa del pasado, ahora que tenemos superávit fiscal: el clásico dólar vs. tasas. Las segundas suben para que nos olvidemos que existe el primero. ¿Y cuando suben las dos al mismo tiempo? ¡Qué lío! Más de un ministro de Economía se fue cuando no le encontraba la vuelta al intríngulis. ¿Por eso, esta semana el Presidente se sacó una foto con “el coloso”? El retrato tuvo un detalle que pasó de largo: un libro de microeconomía entre ambos, como si el Javo estuviese tomando nota de una materia que parece no importarle. Muy curioso, porque cuando recibió a la Mesa de Enlace le dijo a la presidenta de la Federación Agraria Argentina que la microeconomía “no es mi modelo” (gracias a María Herminia Grande por señalar este detalle en su columna semanal).

Lo cierto es que –mientras todo eso sucedía y la semana cerraba con el dólar más cerca del techo de la banda que del piso– el Gobierno festejaba un nuevo superávit fiscal, cumpliendo cómodamente la meta a esta altura del año. Un par de detalles para destacar: 1) las AUH estuvieron por encima de la inflación, de modo de poder calmar las demandas de la base social, y 2) subieron las transferencias corrientes a las provincias de modo de desactivar un poco el conflicto con los gobernadores (parece que no lo logran). Así, el ministerio de Economía trata de responder a las críticas que se la hacen respecto al costo social del ajuste.

Al lado positivo se debe agregar el incremento del superávit del comercio exterior (veremos qué pasa en el segundo semestre con menos oxígeno desde el campo) y alguna compra de divisas por parte del Tesoro. Por la faceta negativa hay que anotar: 1) junio fue récord de pasajeros al exterior; 2) Vaca Muerta está lenta: hay operadoras y empresas de servicio que están haciendo retención de tareas; hay despidos y gente que está parada sin tareas porque la actividad bajó mucho; y 3) crece la morosidad en tarjetas de crédito y préstamos de corto plazo. Una de cal y otra de arena. Como la vida misma.

El Gobierno se concentró esta semana en el cierre de listas en provincia de Buenos Aires, después de haber exigido la rendición incondicional de PRO. Hace tres meses, en la columna “Liberación o dependencia” afirmamos que el tan mentado “triángulo de hierro” ya no era tal, sino una vara con dos polos fuertes, separados del tercer elemento. La definición de candidaturas va camino de mostrar plenamente dicha sentencia. El joven maravilla viene profesando no complicar la vida a los gobernadores dialoguistas, evitando confrontaciones que podrían aguar el TMAP en la segunda parte del mandato. Eso significaba no presentar listas de LLA en las provincias donde había elección adelantada. Como se vio, Madame Robespierre se está imponiendo claramente en ese debate estratégico. El mismo delata una sustantiva diferencia conceptual.

Para armar una tortilla hay que romper algunos huevos. Pues, si se quiere tener partido nacional con presencia territorial –porque nadie puede asegurar que el fenómeno 2023 se repita sistemáticamente vía redes– hay que tener militancia local propia. Si no, se depende de los socios, que en política son siempre circunstanciales. Porque ¿quién hace campaña local y quién fiscaliza? La tropa, además, quiere crecer y ganar poder, si no, se va a buscar el botín a otra parte. Ergo, debe poder competir por cosas “insignificantes” como Concejos Deliberantes y Legislaturas provinciales, siempre y cuando uno quiera que el proyecto sea una “realidad efectiva” (diría la Marcha peronista). Además, porque hace falta que los socios sientan una eventual amenaza. Eso es realpolitik. El resto son fantasías digitales.

Claro, depende con el grado de brutalidad con que se haga la tarea. A veces hace falta motosierra y a veces bisturí con anestesia. El desapego de ciertos intendentes amarillos de la supremacía violeta ¿es veleidad, tironeo clásico de poder y/o mirada fina? Obsérvese que los “autonomistas” son casi todos del interior bonaerense, en donde existe un creciente público de sectores medios que preferiría mandarle un mensaje de advertencia al león libertario, sin ubicarse en una posición de obstáculo acérrimo (kirchnerismo). Ahí pueden pescar Manes y Talerico en octubre (¿o el 7 de septiembre también?). Los jefes comunales, muchas veces, son quienes mejor tienen el pulso de la calle. Cuando el río suena… El problema se presenta si la vorágine “Boca-River” de la política argentina, fomentada por los dos grandes clubes, se puede llevar puesto al mejor intencionado que quiso defender su ciudadela. ¿Será una elección de abajo para arriba? Dudoso. El peronismo, por su lado, está curando heridas graves con curitas. Si pierde, los apósitos volarán por el aire.

Último acto del vodevil argentino: Pobre jamoncito vs. Bichacruel. Más allá de las declaraciones hirientes de la vicepresidenta, su mayor arma es el voto de desempate en el Senado, que ejerció a favor del Gobierno para que se apruebe la Ley Bases. No tiene diputados, ni senadores, ni funcionarios, y solo posee un partido en formación. ¿Por qué tanta inquina? 1) a alguien hay que culpar de la “Cancha Rayada” que fue la sesión de la Cámara Alta del jueves 10 de julio; pero 2) las actitudes de Villarruel de identificarse con sectores golpeados –los jubilados– y marcar su personalidad diferenciada de su compañero de fórmula, la están ayudando en la opinión pública para renacer de las cenizas cual Ave Fénix. Esto lo hemos podido comprobar en diversos segmentos electorales esta semana pasada en grupos focales. Entonces, ¿le están teniendo miedo?, ¿empezaron a tomar conciencia del desgaste que viene sufriendo el Gobierno desde el discurso de Davos para acá?

Las vacaciones de invierno no solo deberán atravesar el frío de estación, sino también la baja temperatura de los bolsillos. Un sabiondo muy lúcido de la política argentina, ya retirado, le aconseja al Gobierno: “el 27 de octubre tiene que reemplazar la motosierra por la hormigonera”.

HUMOR DIARIO


lunes, 21 de julio de 2025

¿Qué te pasa, Milei, estás nervioso?

 Editorial

El peronismo no murió

¿Qué te pasa, Milei, estás nervioso?

A Javier Milei se le complicó el escenario en la provincia de Buenos Aires de cara a las elecciones legislativas. (Dibujo: NOVA)

Este fin de semana, el candente cierre de listas bonaerenses de cara a las legislativas del 7 de septiembre le disparó la presión arterial a Javier Milei, quien hasta hace poco aseguraba que el peronismo estaba muerto. Incluso, había canchereado con ponerle “el último clavo” al cajón de Cristina Fernández de Kirchner. Pero, en este caso, a rey muerto, no hay rey puesto. Los hilos del poder opositor se siguen moviendo en las sombras. Y aunque el perro está encerrado, la rabia se ha esparcido.

Esta realidad política también puede leerse en el tweet que posteó el prescindente luego de la conformación de las candidaturas, al postear que “cuando pasan cosas como las de anoche me pregunto qué pensarán los imbéciles que acusan de violentar a la República porque los modales no son de su agrado. No dimensionan el monstruo que enfrentamos. De hecho, el monstruo vive porque cuando lo ven se orinan en las patas”.

Previamente, había escrito: “Kirchnerismo o libertad, status quo vs. cambio, pobreza vs. progreso”, otorgándole entidad como enemigo al “monstruo” k.

En la provincia de más peso electoral en el país, la estrategia para el armado de un frente competitivo fue atraer a referentes del PRO, quienes siguen siendo cuestionados por huir hacia el espacio oficialista. Finalmente, la alianza quedó sellada. En paralelo, tras varias horas de extrema tensión interna entre Máximo Kirchner (cristinismo), Axel Kicillof y Sergio Massa, un peronismo acéfalo, que hasta ahora aparecía desmembrado, logró fusionar intereses en un frente homogéneo en pos de un objetivo común: derrotar a LLA y ganar espacio en el Congreso.

De este modo, ambos bandos intentarán polarizar la campaña en la cuenta regresiva hacia los comicios desdoblados de septiembre, cuyos resultados tendrán un impacto directo sobre el panorama que le espera a Milei. Si su espacio sale bien parado, se le allanará el camino hacia las generales de octubre; si, por el contrario, pierde terreno, se le complicará la aprobación de leyes clave que el Gobierno tiene en carpeta, como la reforma laboral y la reforma impositiva, que perjudicará aún más la disponibilidad de fondos para las provincias, que ya vienen desgastadas.

En este contexto, la gran pregunta es qué opción tendrán los votantes no peronistas decepcionados con la gestión libertaria que, según estimaciones, abarcan aproximadamente el 20 por ciento del electorado.

La alternativa que se filtra en la grieta es la nueva coalición Somos Buenos Aires, que reúne a dirigentes del peronismo disidente y la UCR, entre otras corrientes minoritarias que aspiran a captar la mayor cantidad de votos posible.

Por otro lado, el modelo económico que viene implementando la casta libertaria está lejos de garantizarle adeptos en las urnas.

En ese sentido, el tercer trimestre del año será un período clave para el oficialismo: deberá contener no solo la suba del dólar -que ya rozó los 1300 pesos-, sino también seguir encontrando argumentos para justificar la negación de fondos para los jubilados, los discapacitados, la salud, las universidades, los científicos, las provincias y la obra pública. Es que en realidad, sí hay plata: la maquinita de emitir billetes está más activa que nunca. Pero los odiadores de la justicia social la ponen en sus propios intereses políticos y económicos.

Mientras tanto, las tensiones internas no ceden. Karina Milei está obsesionada en correr definitivamente a Santiago Caputo del comando del poder desmedido que se le ha otorgado a pesar de su rol de asesor sin cargo público, puja que se profundizó cuando disparó contra Martín Menem y su familia por sus maniobras corruptas en la preadjudicación del Banco Nación a la empresa Tech Security para prestar servicios por casi 4 mil millones de pesos.

La destrucción que los libertarios aplican hacia afuera les está estallando en el seno de su propio espacio. El impulsor de la mega estafa cripto deberá ingeniárselas para ver cómo pilotea la crisis interna, el creciente descontento social y a una oposición cada vez más fortalecida y resistente a sus medidas autoritarias.

“Jamoncito” no la tiene fácil, quedó atrapado dentro de una sandwichera cada vez más caliente.