sábado, 28 de febrero de 2026

HUMOR DIARIO

El buen momento de Milei: ¿foto o película?











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El buen momento de Milei: ¿foto o película?


28 de febrero de 2026


LA NACION


Sergio Suppo



Javier Milei por Alfredo Sabat


El Gobierno consigue más de lo que ganó y apenas un poco menos de lo que imagina en sus precipitados sueños hegemónicos.


Los mejores momentos de la gestión de Javier Milei incluyen el achicamiento del kirchnerismo y, por lo tanto, dan una falsa idea de batalla ganada al populismo de izquierda.



La Libertad Avanza encontró que la negociación con la casta que tanto repudia la elemental vía para la consumación de sus objetivos parlamentarios


Por ahora no se sabe si es un instante de gloria o parte de una tendencia de cambio consistente; siempre es bueno no apresurarse a tomar nada como definitivo en un país que ha hecho de sus regresiones una palanca para su decadencia.


Desde que se instaló en el Congreso tras el resultado de las elecciones de medio término, el Gobierno viene cumpliendo sus propósitos sin otro problema que los que suele generarse por su propia temeridad.


Ninguna ley por sí misma ni un conjunto de leyes serán suficientes si el Gobierno no logra conectar esos cambios en los papeles con las decisiones privadas que pueden reactivar la economía


Apenas dos ejemplos: La frustrada derogación de los fondos universitarios en el tratamiento del presupuesto y la introducción de descuentos de hasta el 50 por ciento en el salario de los trabajadores enfermos o accidentados. En ambos casos la cuota de tolerancia de los socios transitorios de los libertarios pasó por encima del nivel del vertedero.



La otra cara de la moneda es más luminosa para los libertarios. Una negociación sin ruidos y aceitada por favores y respuestas a pedidos de todas las gobernaciones hizo posible que el oficialismo aumentara su cantidad de votos hasta duplicarla en el Senado y subirla más de un 30 por ciento en la Cámara de Diputados.


Las condiciones incluyeron la incorporación y el uso obligatorio de la camiseta libertaria por parte de dirigentes opositores que habían golpeado la puerta sin animarse a entrar.


La Libertad Avanza encontró que la negociación con la casta que tanto repudia la elemental vía para la consumación de sus objetivos parlamentarios.


Ahora lejos de someterse a los mandoneos de Cristina Kirchner, una parte del peronismo se conecta al poder libertario por un imprescindible vinculo de subsistencia


En medio del entusiasmo, al dejar al Senado sin ninguna autoridad kirchnerista (es decir, sin un vicepresidente), los libertarios conducidos por Patricia Bullrich imitaron los abusos que supo cometer en distintos espacios institucionales su propio rival. Pueden ser gustos caros. Esos gestos también son una señal que generan desconfianza entre los socios actuales.


Lo más importante es que el número que puede contar el oficialismo en el Senado lo deja en el umbral de poder introducir cambios institucionales sin someterse a una negociación con el diezmado grupo que todavía responde a Cristina Kirchner. Estar muy cerca de los dos tercios le permitiría completar la integración de la Corte Suprema (le faltan dos miembros) y cubrir los centenares de vacantes existentes hace años en la Justicia Federal. Si hasta pudiera pensarse en una reforma constitucional. Sería una distracción innecesaria.


La experiencia fallida de proponer al juez Ariel Lijo para la Corte es un dato que tal vez el Gobierno haya registrado.


El sentido común indica que Milei tiene la oportunidad de proponer jueces de su raigambre ideológica, sin pretender que una vez en la Corte voten lo que pide el gobierno de turno sino según sus convicciones, sus conocimientos del derecho y la Constitución. Esa condición parecía reunir el otro candidato que fue rechazado, el jurista Manuel Garcia-Mansilla.


Parece una utopía, pero es un asunto con un sentido mucho más práctico y de efecto inmediato integrar la Corte con jueces decentes que garanticen el sistema de libertades políticas y económicas escrito por los constituyentes de 1853. Las inversiones imprescindibles que Javier Milei desea nunca llegarán si no hay garantías de que la Justicia funciona bien. Es la diferencia entre países que funcionan y países decadentes.


El tiempo de las grandes reformas legales tiene a Milei mirando cómo se están cumpliendo esos objetivos. La nueva legislación laboral, como la reforma a la ley de glaciares, y los cambios impositivos podrán consumarse en poco tiempo más.


Crece incluso la presión a provincias y municipios para también ahí reducir la presión impositiva. No solo empresarios, sino también trabajadores preocupados por perder su empleo empiezan a tener registro de que si bien será difícil competir para muchas empresas, seguir como hasta ahora resultará imposible.


Ninguna ley por sí misma ni un conjunto de leyes serán suficientes si el Gobierno no logra conectar esos cambios en los papeles con las decisiones privadas que pueden reactivar la economía.


Tiene el Presidente la ventaja de gran parte de las leyes que quería. Y la suerte de contar con una parte de la oposición que comparte el rumbo y le vota esos proyectos en el Congreso.


Para completar este momento irrepetible, nunca como ahora, desde los días en los que su fundador, Néstor Kirchner, asomó su candidatura presidencial apadrinado por Eduardo Duhalde, el kirchnerismo fue más pequeño y estuvo más encapsulado.


Luego de un cuarto de siglo al mando del peronismo y de gobernar la Argentina en cuatro de los últimos seis mandatos presidenciales, el populismo que vino del sur quedó expuesto a un reemplazo que, sin embargo, no aparece.


Es posible que tarde en llegar una nueva jefatura del Partido Justicialista, en tanto los diversos sectores que lo integran han acelerado una fuga hacia sí mismos. Lejos de someterse a los mandoneos de Cristina Kirchner, el variopinto conjunto se conecta al poder libertario por un imprescindible vinculo de subsistencia con la fuente de recursos que sigue siendo el Estado nacional.


La posibilidad de mudar de jefe y subordinarse a Axel Kicillof es por ahora una hipótesis lejana, sostenida más por el peso electoral de la provincia de Buenos Aires que por la cercanía que despierta el gobernador.


Aunque partido al medio entre Cristina y Kicillof, el kirchnerismo cree que volverá a ocurrir que el peronismo irá al pie y reconocerá su supremacía por el control territorial del conurbano. Esa especulación no incluye la división interna y la pérdida de control en la zona más poblada y empobrecida del país.


Hay una posibilidad todavía más interesante en términos generales para la construcción del país después de los años libertarios.


Esa chance se abrirá si se descubre que tras el acompañamiento de legisladores peronistas a las reformas de Milei está también la decisión de una parte de sus jefes, los gobernadores, de entender el futuro en términos de apertura de la economía, inversiones externas y el establecimiento de reglas capitalistas estables. Todavía es temprano para descifrar ese enigma.


Por Sergio Suppo

"Editorial Andes El Hombre Nuclear #9"

viernes, 27 de febrero de 2026

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Milei le mostrará al mundo la nueva gobernabilidad que emerge en la Argentina
















LA NACION > Opinión


Milei le mostrará al mundo la nueva gobernabilidad que emerge en la Argentina


Cruje una manera de hacer política y entender la economía sin que aparezcan narrativas superadoras que enriquezcan el debate y den cuenta de los miedos, el malestar y las demandas de una sociedad que merece y espera una oferta de ideas y figuras a la altura de las circunstancias


27 de febrero de 2026


LA NACION


Sergio Berensztein



Javier Milei por Alfredo Sábat


Las sesiones extraordinarias culminan con un saldo más que positivo para el Gobierno. No solo por haber logrado sus principales objetivos, particularmente la reforma laboral. Lo más relevante es que sus iniciativas alcanzaron un respaldo muy superior al esperado. El Presidente obtuvo el apoyo de un amplio y variado conjunto de gobernadores, tanto en el Senado como en la Cámara baja, fundamental para establecer mayorías cómodas. De este modo, Milei capitalizó el triunfo electoral del año pasado ampliando significativamente las bases de sustentación de su coalición de gobierno. Justo lo que reclamaban el mercado y, sobre todo, su principal socio estratégico y, a la vez, ancla fundamental de estabilidad económica y política: el gobierno de Estados Unidos. En el momento más dramático de esta administración, luego de la derrota en la provincia de Buenos Aires y en el contexto de una corrida cambiaria que amenazaba con licuar su poder forzando una devaluación, el poderoso secretario del Tesoro, Scott Bessent, salió al rescate de la Argentina. En ese momento quedaron dos cuestiones pendientes: construir gobernabilidad y regresar lo más pronto posible a los mercados financieros. Este domingo, en la ceremonia de apertura de las 172as. sesiones ordinarias del Congreso, Milei podrá mostrar al país y al mundo que cumplió con creces con esas críticas y complejas tareas pendientes, que parecían utópicas hace apenas cinco meses.


El miércoles, Toto Caputo superó la prueba ácida que implicaba emitir un bono en dólares con legislación local, obteniendo una tasa ligeramente inferior al 6% (y en la jornada de ayer, el Bonar 27 volvió a ser la estrella con otra exitosa colocación). Es cierto que prescindió de regresar a Wall Street, como había anunciado, lo que hubiese sido tomado como un “retorno pleno” a los mercados voluntarios de crédito. En el mercado local aún queda mucho dinero atrapado por los controles de capitales, y como el vencimiento de estos títulos coincide con el final del primer mandato de Milei, casi nadie duda de que se cumplan las condiciones pactadas. Por eso debe destacarse el interés que generó esa emisión, que contribuye a despejar los interrogantes respecto del capítulo financiamiento para 2026.



Por otra parte, el Presidente tendrá como invitados en el hemiciclo de Diputados y llevará consigo en su próximo viaje a Nueva York para participar del esperado evento Argentina Week, a sus nuevos socios en esta etapa decisiva que se abre para el país: el Poder Ejecutivo nacional y casi una docena de mandatarios provinciales constituyen el vector de poder que impulsará en especial este año ambiciosas iniciativas legislativas orientadas a profundizar y acelerar el proceso de cambio estructural que experimenta nuestro país. Expone el Gobierno, de este modo, un acuerdo político que prescinde de los partidos con representación parlamentaria para priorizar a los “dueños reales” del poder provincial. Son también, en su gran mayoría, quienes administran “la gran revolución de la Argentina árida”, que de la mano de la energía y la minería modifica para siempre la economía política del desarrollo en nuestro país.


Comparado con los firmantes del Pacto de Mayo, a este nuevo compromiso le faltan los actores de la sociedad civil, en particular empresarios y sindicalistas. Carece de los ingredientes que caracterizaron otros grandes acuerdos políticos y sociales que le dieron fundamento y sustentabilidad a otros procesos de transformación económica y política que tuvieron lugar en países tan diversos como Israel, Irlanda, Chile e incluso México durante cuatro décadas, entre fines de los años 80 y la llegada de Morena al poder con el liderazgo de López Obrador a fines de 2018. Se trata de un acuerdo minimalista, relativamente flexible, si no abiertamente incierto. “Va a durar lo que tiene que durar”, afirmó uno de los gobernadores que acompaña al gobierno nacional de forma más decidida.


¿Será suficiente para dar a los actores económicos la confianza para que la economía se recupere con más vigor y, sobre todo, que esto contribuya a mejorar el humor social? Al margen de los buenos datos “macro” que el Gobierno está en condiciones de exhibir… ¿Pueden el ancla fiscal, el superávit comercial, el horizonte financiero despejado y la consolidación de la gobernabilidad constituir razones suficientes para modificar las expectativas y mejorar el humor social? Abundan los sondeos que sugieren que, en este plano, el desgaste de un sector muy amplio de la sociedad es muy significativo, incluida la última edición del Monitor de Humor Social que mensualmente publican D’Alessio-IROL/Berensztein. La imagen positiva del presidente Milei está en torno del 42% y los problemas económicos siguen dominando las preocupaciones de los argentinos, incluido en los últimos meses un resurgimiento del temor por el rebrote de la inflación.



De todas formas, alentado por los éxitos electorales, legislativos y políticos y pensando en la reelección (algunos de sus nuevos socios, los caudillos provinciales, se ilusionan con integrar la fórmula presidencial), Milei presentará la noche del domingo una agenda de iniciativas legislativas con las que espera dominar el debate público y avanzar en el sendero de los cambios estructurales, que comenzaron con la aprobación del nuevo régimen laboral. Algunos temen que se ratifique el principio de “el que mucho abarca, poco aprieta”, pues para mantener el apoyo el Gobierno está obligado, como expuso el caso de la modernización laboral, a realizar un número significativo de concesiones. “La diversidad de temas tiene otra lógica: la de esconder elefantes en la calle Florida”, argumenta un senador ahora oficialista para describir la dinámica que se viene en el Congreso, donde puede que aparezcan cuestiones claves sin la necesaria y supuesta discusión tanto en el pleno de ambas cámaras como en las respectivas comisiones. “A menudo muchos colegas no son del todo conscientes de lo que votan, sea a favor o en contra”, agrega.


Pero lo que sigue intrigando a los mercados y preguntan con insistencia muchos observadores extranjeros es si la fragmentada oposición será capaz de salir de este prolongado letargo para intentar capitalizar, con algo de inteligencia y creatividad, el desgaste que todo proceso de cambio estructural trae aparejado. Hasta ahora, todo parece indicar una respuesta negativa. En estas últimas horas, los gobernadores de Buenos Aires y La Rioja se encargaron de abonar esta hipótesis. Kicillof, por haber quedado enchastrado en el escándalo que rodea al fútbol abrazándose al opaco destino de su funcionario Chiqui Tapia (que preside la Ceamse en representación de la provincia). Tanto esfuerzo de diferenciación de los escándalos de corrupción que caracterizan al kirchnerismo para ratificar que la nueva sede de la AFA está en un descampado. Es cierto, podría haber sido un médano… Lo de Quintela (denunciado por el fiscal Stornelli por incitar a la violencia al declarar que Milei no puede terminar su mandato) es peor: La Rioja no solo es el único distrito que está en default y emitió cuasimonedas, sino que es la única provincia cordillerana que quedó al margen del interés de la minería, uno de los pilares de la Argentina emergente.


Cruje una manera de hacer política y entender la economía sin que aparezcan narrativas superadoras que enriquezcan el debate de política pública y den cuenta de los miedos, el malestar y las demandas emergentes de una sociedad que merece y espera una oferta política, de ideas y figuras a la altura de las circunstancias.


Por Sergio Berensztein

"Novaro Superman #402" (Julio 1963)