viernes, 29 de mayo de 2026

Grietas en la cima del poder


 

 OPINIóN 


Grietas en la cima del poder


Las internas que desangran al Gobierno y el rol cada vez más influyente de Karina Milei. Bullrich y Santiago Caputo, díscolos.



James Neilson

Former editor of the Buenos Aires Herald (1979-1986)


Revista Noticias



Karina Milei por Pablo Temes




Asu modo, Javier Milei se asemeja al niño del cuento de Hans Christian Andersen que, para escándalo de la buena gente, gritó “el rey va desnudo”. Si bien el niño hizo un aporte valiosísimo al reino, no pudo contribuir mucho más; desde aquel momento, les correspondía a otros confeccionar la indumentaria faltante. Por su parte, Milei logró que más de la mitad del electorado dejara de creer en las fantasías voluntaristas que, durante décadas, habían cautivado al grueso de la clase política nacional. Convencida de que tarde o temprano la realidad se adaptaría a sus ilusiones, la “casta” que denunció con vehemencia desbordante llevaba al país hacia un abismo.




¿Será éste el significado histórico de la irrupción imprevista del anarcocapitalista rabioso? Son cada vez más los convencidos de que “el rumbo” que fijó Milei es el correcto pero que el gobierno que formalmente encabeza es tan disfuncional que será incapaz de superar los obstáculos en el camino. Al permitir que sus presuntos subordinados, entre ellos la hermana Karina y el hermano de la vida Santiago Caputo, protagonicen batallas internas feroces por cuotas de poder, Milei está saboteándose a sí mismo. Es un mandatario que no manda. Para colmo, no se trata de diferencias ideológicas entre dos facciones, lo que podría tener cierto sentido, sino de ambiciones personales incompatibles.   




Aunque los detalles del conflicto que se dirime en las redes sociales fétidas que aquí, como en casi todos los demás países, se ven ocupadas por sujetos que aprovechan el anonimato que facilitan para basurear a los rivales de turno y expresarse de manera cloacal, raramente merecen la atención de la mayoría, lo que sí trasciende da la impresión de que la Casa Rosada se ha transformado en un manicomio. Mientras no surja una alternativa coherente al gobierno actual, Milei podrá seguir minimizando la importancia del espectáculo que están brindando los personajes que lo rodean, pero a menos que tenga muchísima suerte, llegará el día en que todo se vendrá abajo. Se equivoca el ministro de Economía, Luis Caputo, cuando dice que “el riesgo Kuka” no existe; está vivito y coleando en el seno del gobierno libertario que, en todo salvo lo financiero y, es de esperar, la voracidad cleptocrática, comparte con el kirchnerismo los vicios que lo hicieron inviable.


A esta altura, es evidente que Milei cometió un grave error estratégico cuando, a  inicios de su gestión, optó por mantener a raya a Mauricio Macri y otros dirigentes que se ofrecieron a acompañarlo y suministrarle cuadros técnicos experimentados. Como jefe indiscutido de una coalición amplia resuelta a manejar la economía con realismo y eficacia, no hubiera tenido que depender de los caprichos de integrantes de un partido que fue improvisado de la noche a la mañana para sacar provecho de su popularidad. Como no pudo ser de otra manera, La Libertad Avanza se llenó pronto de oportunistas, excéntricos y narcisistas poco talentosos que no sumarían nada al conjunto sino que, por el contrario, se las arreglarían para ponerlo en ridículo sin preocuparse en absoluto por el impacto en la opinión pública de su conducta.


¿Se siente cómodo Milei con el partido revoltoso que se creó de la nada en base a su presunto carisma? Siempre y cuando sus miembros se cuiden de discrepar de sus dictámenes contundentes, por raros que algunos sean, parece estar más que dispuesto a tolerar sus extravagancias que, huelga decirlo, no suelen ser tan distintas de las suyas. Es como sí se hubiera propuesto destruir no sólo la adhesión de tantos argentinos a conceptos socioeconómicos irracionales sino también el respeto por los principios que hacen posible la convivencia pacífica en sociedades pluralistas, como los relacionados con la libertad de expresión.


Si bien el presidente no ha intentado instalar un régimen de censura a fin de amordazar a quienes tienen opiniones que a su juicio son inaceptables, nunca ha vacilado en condenarlos verbalmente con la virulencia extrema que ha patentado. Detrás de la máscara libertaria, acecha un totalitario decidido a librar una guerra sin cuartel contra pensamientos que a su entender son malsanos. 


Lo mismo que los de Néstor Kirchner y Carlos Menem, el gobierno de Milei es endogámico aunque, por fortuna, Javier no es el patriarca de una familia numerosa. Así y todo, no titubeó en dejar que su hermana se encargara de los asuntos políticos que tanto le aburren. Acaso por ser consciente de sus propias limitaciones, Karina no quiere que otros tengan acceso al gran patrimonio político que su hermano ha acumulado, razón por la que lo protege como una avara, expulsando a todos aquellos que en su opinión podrían estar pensando en apropiarse de algunos centavos sueltos.


Es lo que hizo Karina cuando Macri trataba de formalizar una alianza. También se siente sumamente preocupada por las hipotéticas amenazas planteadas por mujeres que, de un modo u otro, se acercan a la órbita presidencial, sean como novias o, en el caso de Victoria Villarruel, personas que tienen cierto peso político. Desde el punto de vista de Karina, las mujeres son aún más peligrosas que los varones.  Fue de prever, pues, que tarde o temprano se enemistaría con Patricia Bullrich que, luego de soñar con ser la heredera política de Macri, parece tener en mente erigirse en la sucesora natural de Milei cuya imagen pública está deteriorando con rapidez debido no sólo a su irascibilidad incontenible sino también a su cada vez más notoria incapacidad para disciplinar a la tropa.


Las elecciones presidenciales del año que viene ya se han asomado por el horizonte. Para ganarlas, Milei tendrá que convencer a una parte sustancial de la ciudadanía que, a pesar de los problemas personales de cada uno, le convendría apoyarlo porque es el único en condiciones de guiar al país hacia un destino mejor. Por lo tanto, necesitará conectarse emotivamente con una multitud de individuos que propenden a culparlo por todas las dificultades económicas que los atribulan. Puede que sea injusto, ya que Milei está procurando reemplazar el modelo que en última instancia es responsable de la caída en pobreza de millones de familias por otro que les brindaría más oportunidades, pero la política es así; “piove, Roma ladra”, como dicen los italianos de quienes atribuyen todos sus problemas a la maldad del gobierno de turno.


Hablando de Roma, los jerarcas de la rama local de la Iglesia Católica aprovecharon el 25 de mayo para criticar tangencialmente al gobierno mileísta. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cueva, en efecto lo acusó de permitir que “una nube de desmembramiento social” cubriera el país, para entonces pedir más “dialogo” y menos “terrorismo de las redes”. Aunque Milei no se dio por aludido, el influyente diputado libertario Alberto Benegas Lynch contraatacó fustigando a quienes “militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57 por ciento de pobres”, además de especializarse en la “permanente demonización del individuo, la riqueza y la romanización de la pobreza” que, dice, “los deja siempre en mal lugar”. ¿Está en lo cierto Benegas Lynch? Muchos coincidirían, ya que no es ningún secreto que la doctrina social de la Iglesia tiene mucho más en común con el pensamiento peronista que con cualquier variante del liberalismo, sea la clásica o la que, debidamente modificada, está en la raíz del libertarismo mileísta.


Otra preocupación de la Iglesia Católica tiene que ver con el avance constante de una plétora de congregaciones evangélicas que ya se han establecido en muchas zonas desfavorecidas. Las autoridades eclesiásticas temen que, como está ocurriendo en Brasil, terminen apoderándose de la religiosidad popular. Grupos católicos ya se han movilizado en un intento de frenar la construcción en la ciudad de Buenos Aires de un “megatemplo” de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días al lado del Monasterio de Santa Catalina, un edificio de la época colonial que, dicen, corre peligro de derrumbarse a causa de las obras que están en marcha.


Se trata de un episodio más de la larga batalla que está librando el catolicismo contra “las sectas”, casi todas de origen estadounidense, como la de los mormones del “megatemplo”, que parecen estar más en sintonía con la vida moderna que la vieja Iglesia romana. Para desazón de tradicionalistas como la vicepresidenta Villarruel, lo que está ocurriendo en este ámbito refleja el “cambio de mentalidad” que el Gobierno -del que sigue siendo un miembro cismático- está esforzándose por impulsar. Asimismo, el que el presidente de la República haya elaborado un credo sincrético sumamente heterodoxo para su uso personal no puede sino molestar a los persuadidos de que el ser nacional es católico por antonomasia.   


De todos modos, el que las arcanas creencias teológicas de Milei no hayan incidido mucho en su imagen personal hace pensar que, en este ámbito por lo menos, la Argentina es un país llamativamente pluralista en que pocos manifiestan mucho interés en disputas religiosas que, en algunas sociedades, aun son capaces de provocar guerras espantosas. Para frustración de los obispos, ya se han ido los días en que era habitual rendir tributo a la supuesta autoridad moral de quienes dicen hablar en nombre de Dios, razón por la que es tan escasa su influencia en los debates políticos que se celebran. 


 

HUMOR DIARIO


 


 

Milei está en sus días de cosecha financiera


 

 LA NACION > Economía


Milei está en sus días de cosecha financiera


Son semanas de mayor sosiego para el equipo económico, que ahora parece estar más inquieto con resolver algunos problemas de abundancia que de escasez


29 de mayo de 2026


LA NACION


Florencia Donovan



Javier Milei por Alfredo Sábat


Dios aprieta, pero no ahorca. Tras varios meses de fuertes bajas en la recaudación, mayo estaría por cerrar con una sorpresa por demás agradable para las provincias y la Nación. Y es que el impuesto a las ganancias, que se coparticipa con las provincias, estaría recaudando por estos días bastante más de lo previsto. Un alivio no menor para los gobernadores, que hace meses ven caer sus ingresos, y para la Nación, que ya comenzó a adelantar pagos para así poder compensar aquellos meses en los que vino esquivando compromisos.



Son semanas de mayor sosiego para el equipo económico, que por estos días parece estar más inquieto con resolver algunos problemas de abundancia que de escasez. No solo adelantando pagos de proveedores. El martes pasado, el Tesoro recibió los US$1040 millones que debía desembolsar el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras aprobar la segunda revisión del programa. El dinero, adelantaron las fuentes, se utilizará para recomprar Letras Intransferibles que el Tesoro le había colocado en los últimos años al Banco Central (BCRA), tal cual se había previsto en el acuerdo firmado con el organismo multilateral el año pasado. La operación implica darle al BCRA un activo líquido, cash, contra una serie de pagadioses que habían servido en estos años para ocultar contablemente el vaciamiento de la autoridad monetaria. Esta semana, según se publicó en el Boletín Oficial, ya se habían recomprado letras por otros $18,4 billones con el dinero que el mismo BCRA había transferido al Tesoro como parte de las utilidades obtenidas en 2025. Un paso más para limpiar el balance de la entidad. Desde 2025 a la fecha, las letras intransferibles bajaron a menos de la mitad.


En el mercado cambiario, en tanto, la entidad que preside Santiago Bausili parece estar haciendo esfuerzos por evitar que el dólar se aprecie más de la cuenta. “Preparáte Santiago porque te van a salir dólares por las orejas”, había vaticinado hace dos meses, en Argentina Week, el presidente Javier Milei. “Que no se vayan a inflación. O sea, cuidado cómo los comprás. Ya saben que si fuera por mí…”, había advertido. Pero en el equipo económico parecieran tener en claro que un exceso de apreciación cambiaria solo afectará la actividad. Con el bajo perfil que lo caracteriza, Bausili está comprando dólares con fuerza, y no solo eso. El BCRA sumó solo este jueves a sus reservas US$447 millones, la segunda mayor compra en el año, y ya acumula en 2026 más de US$9600 millones. También en la City aseguran que empezó a cerrar su posición en el mercado de futuros, donde en tiempos turbulentos supo intervenir agresivamente para contener la escalada del billete norteamericano. El tipo de cambio, casi imperceptiblemente, está reaccionando con una pequeña mejora: pasó de $1390 a fines de abril a $1430 este jueves. “El dólar viene subiendo un poco; parecería que están incómodos con un tipo de cambio tan bajo, pero quién sabe”, dice un operador de la City de los más experimentados.



Las variables financieras están de mejor ánimo que la política. Con el affaire Adorni, el Gobierno desperdició un tiempo precioso. En agosto, se sabe, ya la conversación estará copada casi exclusivamente por la cuestión electoral


Son días en los que las variables financieras también acompañan. En el mercado bursátil, las acciones acumulan una mejora del 9% en el mes y el riesgo país, un indicador clave para un país que tiene que refinanciar deuda, cayó de nuevo por debajo de los 500 puntos básicos. Un argumento más para los bancos internacionales que siguen sugiriéndole al ministro Luis Caputo que pruebe suerte en los mercados. Tal vez, de continuar por este sendero, hasta terminen de convencerlo.


De todos modos, antes de fin de junio, el Gobierno anunciará el acuerdo con bancos internacionales para financiar US$4000 millones con garantía de organismos multilaterales. También se busca avanzar rápido con las privatizaciones, que le permitirán a Economía recaudar otro tanto, y tranquilizar a los inversores que quieren ver que en 2027, año en el que los vencimientos de deuda superan los US$20.000 millones, la plata para ellos estará garantizada.


Se espera que en los próximos días la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpym) termine por anunciar la siempre polémica licitación de la hidrovía, en la que la belga Jan de Nul corre con ventaja frente a su competidora, la también belga DEME. Esta semana, en paralelo, se terminaron de armar los pliegos para la compulsa por el Belgrano Cargas, otra de las grandes licitaciones estatales, que ya podría estar lanzándose la semana que viene.


Curiosamente, las variables financieras están de mejor ánimo que la política. Con el affaire Adorni, el Gobierno desperdició un tiempo precioso. En agosto, se sabe, ya la conversación estará copada casi exclusivamente por la cuestión electoral.



Los gobernadores lo saben también. Es por eso que muchos coordinaron con los bancos con los cuales operan para que en estos días salgan con planes de refinancianción de deudas para los empleados públicos provinciales. Con el impulso de una leve mejora en la recaudación, en particular en la coparticipación, algunos hasta acordaron subsidios para poder darle oxígeno a los deudores que en los últimos meses habían caído en mora. Está en línea con lo que hicieron ya el Banco Nación y el Provincia, dos de los primeros en avanzar en este sentido. Ahora se les sumaron los bancos de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Corrientes y Macro (que es agente financiero de provincias como Misiones, Salta, Tucumán, Jujuy). El Ciudad, en tanto, estaría por hacer el anuncio con pompa en los próximos días. En la mayoría de los casos apuntan a las deudas con tarjeta de crédito y préstamos personales de empleados públicos y jubilados. A los morosos se les ofrecen tasas más bajas y una extensión de plazos que puede ir hasta las 70 cuotas.


Para las entidades financieras es una forma también de adelantarse a los proyectos de ley que hay tanto en el Congreso como en algunas legislaturas provinciales, para que el Estado se haga cargo de muchas de estas deudas. En algo están de acuerdo con Milei: mejor si se puede resolver entre privados.


En el sistema financiero reconocen que, pese a la mejora en las variables financieras, todavía el gran pendiente de la gestión libertaria pasa por la actividad y, sobre todo, la mejora en el poder adquisitivo de la gente. Los clientes, admiten, hace tiempo que vienen cambiando su patrón de consumo: ya no muchos se animan a las cuotas y, al mismo tiempo, las entidades son mucho más cautas con sus ofertas. “Todos: empresas, bancos, hablan solo de eficiencia. En este nuevo escenario, muchos quedan afuera. El negocio es más chico y más conservador, las promociones se enfocan en los mejores clientes y además son acotadas”, explica el número uno de una entidad financiera. “Hay que hacerse a la idea de que la mora normal es más alta que la que teníamos en tiempos de inflación; un 6 o 7% de la cartera irregular ahora va a ser la norma”, continuó. Es un motor que, aunque empieza a aceitarse, no será el mismo que en el pasado. Al menos, no por ahora.



El Gobierno también va haciendo escuela sobre la marcha. Son muchos los vicios a los que estaba acostumbrada la economía argentina. La Comisión Nacional de Valores (CNV) tomó nota de esto en las últimas ruedas. En un afán desregulador, eliminó el límite de dos pagos diarios por cliente mediante cheques para las sociedades de Bolsa. El mercado, acostumbrado a los “rulos”, yeites y piruetas financieras reaccionó al instante, y empezó a ofrecer servicios con un mensaje explícito: convocar a las empresas a volcar sus cajas en las sociedades de Bolsa para “evitar el impuesto al cheque”. La libertad duró dos semanas. La CNV tuvo que volver atrás y restablecer el límite anterior, aclarando que nunca había querido tocar la normativa impositiva. Claro que no. Pero el mercado, fiel a su lógica, aprovechó el centímetro que le dieron para tomarse un kilómetro. A veces, regular no es socialismo. Es simplemente necesario.


Por Florencia Donovan 


 

"Asterix (G.Coleccion) 19 - El adivino"