jueves, 18 de septiembre de 2025

Editorial Columba: Gilgamesh, El Inmortal en blanco y negro" (¡¡¡2006 PAGINAS!!!)

miércoles, 17 de septiembre de 2025

La derrota bonaerense complica a Milei y ahora el escenario de octubre está abierto, según los encuestadores
















LA NACION > Política


La derrota bonaerense complica a Milei y ahora el escenario de octubre está abierto, según los encuestadores


Analistas creen que el resultado de Buenos Aires no puede extrapolarse a nivel nacional, pero advierten que el Gobierno llega debilitado al test crucial por la caída frente al PJ


LA NACION


Matías Moreno

Javier Milei por Alfredo Sabat


El Gobierno de Javier Milei salió hundido de las elecciones en la provincia de Buenos Aires, en las que el peronismo le sacó una ventaja inesperada de 13 puntos a La Libertad Avanza (LLA). Pese a que su gestión atraviesa un momento de extrema fragilidad por las turbulencias políticas y económicas que provocó el duro revés en la contienda bonaerense, el Presidente confía en que podrá dar vuelta el resultado y apuesta a conseguir un triunfo nítido en las legislativas nacionales del 26 de octubre.


En la cúpula del partido del oficialismo centran sus esperanzas en la tesis de que la competencia de octubre será completamente diferente a la disputa de Buenos Aires, donde la clave local tuvo mucho peso y los intendentes jugaron a fondo para conservar su poder en los Concejos Deliberantes. No obstante, expertos en opinión pública consultados por LA NACION concuerdan en que la sorpresiva debacle que sufrió Milei en la provincia más poblada del país -perdió en seis de las ocho secciones electorales- complicó el camino del Gobierno hacia octubre. Si bien remarcan que el veredicto de las urnas bonaerenses no puede extrapolarse a la contienda nacional, advierten que la inestabilidad política y económica empeora el clima social y compromete las chances de LLA de conseguir un resultado auspicioso en octubre. A su vez, prevén que el nivel de participación será una variable crucial para las aspiraciones de Milei.


Federico Aurelio, de Aresco, una de las consultoras que había vaticinado un triunfo ajustado del PJ en la provincia –pronosticó una diferencia de apenas dos puntos, pero registró una ventaja amplia del peronismo en las categorías municipales-, considera que el votante cambiará “el chip” dentro de cinco semanas, cuando los argentinos asistan a las urnas para elegir diputados y senadores nacionales. Es decir, subraya que ahora no se plebiscitará la gestión de los intendentes, sino de Milei. Además, dado que se empleará la boleta única de papel, lo que elimina el efecto arrastre de los cargos nacionales en Buenos Aires, Aurelio deduce que se reducirá el poder de fuego de los intendentes. “Lo cual no significa que el resultado del 7 de septiembre no vaya a tener ninguna incidencia. Se parte de la premisa que el PJ mantuvo su voto en la provincia y hubo muchos seguidores de LLA o Pro que no tuvieron ganas de participar”, resalta el titular de Aresco, uno de los encuestadores que más escuchan en Balcarce 50.


Para Aurelio, la gran incógnita es “si es nivel de ausentismo, que perjudicó con claridad a Milei, se va a sostener o no” en la compulsa del 26 de octubre.



“Mayor fragilidad”

Ante la contundente victoria de Fuerza Patria, el frente que nuclea a las distintas vertientes del PJ y el kirchnerismo, en el distrito más decisivo del país, Milei intenta adaptarse al nuevo escenario. Descartó cambios importantes en el plano económico -envía señales de que no está dispuesto a abandonar el dogmatismo- y se aferra al pragmatismo político para recuperar el diálogo con los sectores que le retiraron su apoyo. Aturdido por la bofetada, intenta inyectar ánimo en los suyos y procura maquillar las heridas en la tropa libertaria, que quedó agrietada por la feroz pelea de facciones.


Para Juan Mayol, de Opinaia, cuyas encuestas suelen circular en la Casa Rosada, es indudable que Milei llega a la crucial prueba electoral de octubre, en la que se renovará la mitad de las bancas de la Cámara de Diputados y un tercio de las del Senado, con una percepción de “mayor fragilidad económica y política” debido a la derrota en Buenos Aires. “Hay que ver si los cambios que el Gobierno plantea son expresiones o acciones. Esto tiene que ver si puede construir puentes, lazos y apoyos con exintegrantes de Juntos por el Cambio”, explica Mayol.


El titular de Opinaia dice que Milei “perdió adhesión” en el electorado, pero considera que aún existe una gran mayoría de la opinión pública que pretende que el Gobierno “ordene y corrija algunas cuestiones” para encaminar su mandato.


El antecedente de la batalla con Axel Kicillof no le augura un test fácil a la Casa Rosada en octubre. Sin embargo, Milei y sus colaboradores anhelan recobrar el espíritu y se ilusionan con salir airosos de los comicios de medio término que delimitarán los márgenes de acción del Gobierno para implementar reformas.


El Presidente apuesta a poner en valor los activos de su administración, como la baja de la inflación y el combate contra los piquetes, y advertir sobre las consecuencias de un eventual retorno del kirchnerismo al poder para recuperar el terreno perdido.


En ese contexto, según Mayol, la posibilidad de que LLA mejore su performance en las legislativas nacionales dependerá de “las acciones políticas concretas” que tenga el Gobierno en relación con Pro o la figura de Mauricio Macri. “Habrá que ver si Milei adopta un tono más conciliador o acuerdista y menos agresivo en relación con otros actores”, subraya Mayol.


Y completa: “La sensación de debilidad de Milei podría hacer que, frente al peligro kirchnerista, aquellos que no fueron a votar o algún sector que acompañó en 2023 pueda volver a darle su apoyo al Gobierno en octubre”.


Está claro que, tras el duro revés en Buenos Aires y en plena tormenta por el impacto del caso Spagnuolo y las revelaciones de la causa por supuesto pago de coimas en el área de discapacidad, las legislativas nacionales se convirtieron en una escala crucial para Milei, un momento bisagra para su gestión. Si logra un triunfo -habrá que ver qué diferencia hay con el PJ en la provincia-, se fortalecerá para la segunda mitad de su mandato. En cambio, un nuevo traspié lo dejará en una situación de mayor fragilidad.


Spagnuolo y la economía, un combo “letal”

Entre los especialistas auguran que LLA podría sacar alrededor de 35 o 40 puntos en el test de octubre. Mariel Fornoni, de Management & Fit, prevé que el Gobierno enfrenta un “panorama muy incierto” con vistas a octubre. “Va a tener más diputados y senadores, pero no va a ser posible que Milei llegue al 50%. La inestabilidad política no ayuda a la inestabilidad económica propia de un año electoral”, sostiene Fornoni.


Según la directora de Management & Fit, Milei enfrenta un cóctel explosivo por el deterioro de la economía y las revelaciones de la causa de los audios, que sacude a la cúpula presidencial. “Hay una variable que se repite: el tándem de la mala situación económica de la gente y de las sospechas de corrupción es letal para cualquier gobierno”, puntualiza Fornoni.


El traspié bonaerense del Gobierno envalentonó a la oposición. “Milei ya no es intocable”, apunta uno de los referentes de Provincias Unidas, el frente de gobernadores que integran Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gustavo Valdés (Corrientes), Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz). En su primer experiencial, la alianza variopinta y transversal de mandatarios provinciales aspira a plantarse como una alternativa a Milei y el kirchnerismo para proyectarse hacia 2027. Por ahora, su gran batalla será salir airosos de la competencia nacional en los seis distritos donde juegan con el sello de Provincias Unidas. En Santa Fe, por caso, Pullaro maneja sondeos que lo ubican en el segundo puesto, detrás de LLA. El objetivo es exhibir un escenario de tercios.


A una semana de la elección bonaerense, Hugo Haime advierte que aún es muy prematuro para predecir cuál será el impacto que tendrá la derrota de Milei en Buenos Aires en las perspectivas futuras de LLA y la compulsa de octubre. Remarca que la competencia nacional será completamente distinta, porque los intendentes de la provincia ya no empujarán la boleta para blindar su gobernabilidad.


No obstante, Haime nota en sus estudios que la Casa Rosada lidia con un “clima social” muy malo a nivel nacional. “Todavía es muy difícil sacar conclusiones, pero estamos en temporada de vetos, se viene la movilización de los universitarios o ya hay despedidos en fábricas en la provincia. En la medida que el Gobierno insista en la política económica restrictiva, se va a quedar con el núcleo duro”, vaticina el analista.


Según las encuestas de Haime, la gestión de Milei tenía un 38% de aprobación en agosto, antes de que estallara el escándalo por el supuesto pago de sobornos en el área de discapacidad. En los últimos días, en las mediciones que realizó en varias provincias del país, Haime detectó una caída de entre tres y cuatro puntos en la evaluación del Gobierno.


Al igual que Mayol o Aurelio, el especialista resalta que Milei tendría una chance de emparejar la disputa con el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires si logra movilizar o seducir al millón de votantes que le quitaron el apoyo a LLA o Pro, respecto de 2023. Es decir, Haime presume que el Presidente deberá reducir el ausentismo para tener una posibilidad de equilibrar la batalla.


En el campamento de los libertarios analizan recrear la experiencia de Macri en 2019, cuando después de la debacle para Cambiemos en las PASO, en las que la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner se impuso por más de quince puntos, el expresidente encabezó las marchas del “Sí, se puede” en los grandes centros urbanos del país para recuperar la épica perdida y movilizar a sus feligreses. Las caravanas le permitieron a Macri recortar la diferencia que le había sacado Fernández en las primarias, pero no le alcanzó para forzar el balotaje.


“Debería lograr que participen un millón de votantes en Buenos Aires y el peronismo tendría que cometer errores. Así podríamos estar hablando de una elección pareja. Pero el Gobierno está muy complicado”, insiste Haime.


No obstante, Haime cree que el caso de los audios de Spagnuolo y las sospechas de corrupción en el Gobierno no estimularon la abstención de sectores del electorado que acompañaron a Milei en 2023, sino la complicada situación económica. “La gran caída del Gobierno está en los sectores bajos y pobres. Son los que dijeron ‘este sacrificio no vale la pena porque me estoy hundiendo yo’”, concluye.


Por Matías Moreno

Qué buscan Milei y Kicillof
















LA NACION > Política


Qué buscan Milei y Kicillof


El desprecio a las formas era lo que se le reclamaba al Presidente; el sectarismo y el excesivo ideologismo eran, a su vez, los errores de Kicillof


LA NACION


Joaquín Morales Solá


Javier Milei y Axel Kicillof por Alfredo Sábat




Tanto como lo que hacen y dicen los dirigentes, importan los conjeturales cambios que a través de ellos se perciben en la sociedad. ¿O fue una extraña casualidad que dos históricos hombres inmoderados, como Javier Milei y Axel Kicillof, se hayan convertido de pronto en dos políticos moderados que proclaman políticas consensuales? Aunque el Presidente viene de una importante derrota y el gobernador de una victoria significativa, en el mismo y decisivo territorio bonaerense, lo cierto es que ambos aspiran a conservar la poltrona presidencial o a acceder a ella. Milei reconoció de hecho que recibió una fuerte reprimenda de la sociedad (y la de Buenos Aires no fue la única), mientras Kicillof confesó con los gestos, más que con las palabras, que está procurando girar hacia el centro en la construcción de su candidatura presidencial con miras a los comicios de 2027.



¿Quién imaginó antes a Kicillof hablando cómodamente en el canal LN+ o con el diario Clarín, pero convencido del núcleo central de su vencida ideología? ¿Quién, aunque Kicillof haya reiterado que la confiscación de YPF fue no solo una buena decisión ejecutada por él, sino también “muy valiente”, aunque puede llegar a costarle al país 16.000 millones de dólares en supuestas reparaciones a presuntas víctimas? ¿Quién pensó que Milei hablaría por cadena nacional con un tono sereno, desde el principio hasta el final, sin insultar a nadie y sin recurrir a sus ofensivas metáforas para referirse a lo que no piensan como él? Nadie.


Pero las dos cosas sucedieron el mismo día y con pocos minutos de diferencia. La primera conclusión es que los dos tomaron nota de que la sociedad argentina, a veces cansada del fracaso nacional, otras veces dejando prevalecer cierta simpatía por la frivolidad, es reacia en el fondo a aceptar los extremos como la solución del país.


Milei creyó, errado, que la elección de un outsider en 2023 para hacerse cargo del gobierno federal era suficiente para que él cambiara las reglas de la política y eliminara la negociación y el respeto. La segunda derivación de lo que sucedió es que, guste o no, la oposición tiene ahora un candidato presidencial, del que carecía hasta hace apenas diez días. La novedad que proporcionó Kicillof le agrada tal vez menos a Cristina Kirchner que al propio Milei, porque este podrá hacer realidad más fácilmente su estrategia de polarizar al electorado entre dos políticas absolutamente distintas. Es improbable que la viuda de Kirchner se haya creído que sería ella, encerrada con una tobillera en su casa, la alternativa a Milei, pero nunca resignó su condición de kingmaker del peronismo. Por ahora, se trata de un cambio en las formas, que no es poco cuando se vive una democracia. El desprecio a las formas era precisamente lo que se le reclamaba a Milei; las formas del sectarismo y el excesivo ideologismo eran, a su vez, los errores de Kicillof.



El gobernador bonaerense está edificando un candidatura presidencial con demasiada premura, quizás porque no descarta la acefalía presidencial en la que trabaja una parte del peronismo. En los últimos días, se sumaron Felipe Solá y Sergio Berni a los peronistas que especulan públicamente sobre una inverosímil renuncia de Milei. “La gente piensa eso. ¿Por qué no lo vamos a hablar”, se pavoneó Solá ante los micrófonos. “La gente lo puede echar (a Milei)”, dramatizó Berni.


Al revés de Kicillof, el Presidente aspira a dar vuelta el resultado electoral de hace diez días en las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre. No alcanza con cambiar solo las formas. El primer desafío del mandatario es reconquistar a la clase media baja que lo votó en el balotaje de 2023 y que la perdió en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre pasado.


Según un esquema del respetado Guillermo Oliveto, la pirámide de la sociedad argentina se divide de la siguiente manera: la clase baja y la clase baja superior suman el 52 por ciento de los argentinos; la clase media baja agrupa al 26 por ciento; un 17 por ciento vive como clase media alta, y un 5 por ciento se considera clase alta. La clase media alta y la alta están atadas al destino de Milei porque son, además, históricamente reacias al peronismo. La clase media baja fue especialmente afectada por la política de ajuste del jefe del Estado, porque es un sector social que no recibe subsidios ni los quiere. Solo aspira a no caer de su condición de clase media.



De todos modos, es ponderable que, a pesar del infortunio electoral, Milei haya ratificado su política económica contraría al déficit. Sin embargo, el proyecto de presupuesto para 2026 que presentó el Presidente desoye parcialmente lo que él mismo firmó con el Fondo Monetario. Milei se había comprometido ante el FMI a un superávit del 2,2 por ciento del PBI durante el próximo año, pero el martes habló de un superávit del 1,5 por ciento. Le podó un 0,7 por ciento a su compromiso con el Fondo. Está bien, si eso es todo, dirán seguramente los funcionarios del organismo acostumbrados a los oceánicos incumplimientos de los gobiernos argentinos.


El presupuesto de Milei es más bien una expresión de anhelo o, dicho con otras palabras, un pronóstico a la baja para que quede en sus manos lo que sea superior a lo previsto. Es también lo que hicieron todos los gobiernos argentinos. ¿Cómo suponer que el precio del dólar en diciembre de 2026 será inferior al precio actual del dólar oficial? El dólar oficial está ahora en 1480 pesos y el presupuesto prevé un dólar a 1423 pesos en diciembre de 2026. Eso sucederá solo si los argentinos dejaran de ser argentinos; es decir, de comprar dólares al que precio que sea. El presupuesto también prevé una inflación anual del 10 por ciento, una cifra bastante increíble aun cuando se conserve el “equilibrio fiscal”, como dijo el Presidente para describir una alternativa al superávit.



Mirando las elecciones de dentro de 40 días, una cosa hubiera sido si Milei les prometía a los jubilados un aumento del 5 por ciento a fin de septiembre. Pero no es así: el aumento del 5 por ciento por encima de la inflación será durante todo 2026, supuestamente sobre la inflación programada, aunque muchos suponen que terminará siendo sobre la inflación real. No deja de ser un 5 por ciento prorrateado durante 12 meses. Para peor, nada se dijo, ni se dirá nunca seguramente, sobre una compensación por los niveles salariales perdidos de los jubilados durante 2023 y 2024. Los jubilados han sido la variable del ajuste de todos los gobiernos, incluidas las administraciones kirchneristas que hasta llegaron a desobedecer las órdenes de la Corte Suprema sobre la distribución de los recursos previsionales.


Antes de octubre, Milei deberá rectificar sus errores políticos. El discurso que pronunció el día de los derrota bonaerense fue también una pieza que se alejó de la exaltación y el agravio. Pero dos días después vetó las leyes del Congreso que les daban más fondos al hospital Garrahan y a las universidades. Una pregunta elemental: ¿le preguntó antes a su equipo político si existía el tercio necesario de diputados y senadores como para evitar el posterior rechazo al veto? Seguramente, no.



Es más que probable, según las estimaciones de diputados de distintas extracciones, que este miércoles la Cámara baja alcance el quorum necesario para debatir y que, además, consiga el voto de los dos tercios de los diputados para rechazar el veto a la ley que la da mayores recursos al hospital Garrahan. El rechazo al veto de la ley sobre un nuevo presupuesto universitario está más discutido porque puede formar parte de negociaciones con gobernadores que se están realizando en estas horas.


El Gobierno va y viene con los recursos de las universidades. Si bien les asigna poco más de un 14 por ciento de aumento a las transferencias a las universidades durante el año próximo, también es cierto, según contó la periodista Laura Serra en LA NACION, que les recortó 40.000 millones de pesos a las casas de estudio para lo que queda de este año, según una decisión administrativa de Milei. Los aumentos para 2026 fueron rechazados por los rectores de las universidades nacionales por insuficientes.



Con los gobernadores es una relación que navega entre el amor y el odio con total desparpajo. Con algunos gobernadores, debe aclararse, porque hay otros, como el formoseño Gildo Insfrán, con los que directamente no hay relación. El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, que era un aliado legislativo de Milei en el Congreso nacional, fue desafiado directamente por Karina Milei pocos días después de la derrota en Buenos Aires. ¿Para qué? ¿Qué sentido tuvo? “Estamos en campaña electoral”, explicó un funcionario del gobierno nacional. “La campaña la pueden hacer hablando bien del gobierno nacional, no hablando mal de los gobernadores”, le contestó un mandatario provincial.


Jaldo merece la crítica porque está desafiando a la Constitución Nacional desde que es candidato a diputado nacional. La Constitución prohíbe expresamente a los gobernadores ejercer cargos legislativos. Se trata, desde ya, de una candidatura testimonial, pero la Justicia no debería permitir semejante engaño a la sociedad. No obstante, la Cámara Nacional Electoral acaba de autorizarlo a cometer tal apostasía constitucional, con la honrosa excepción del juez Alberto Dalla Vía. El constitucionalista Antonio María Hernández recurrió en queja a la Corte Suprema de Justicia para que revoque la decisión de la Cámara electoral. La Corte deberá pronunciarse en tiempos inminentes porque la candidatura de Jaldo es para el 26 de octubre.



Son cuestiones de la Justicia y de la moral política. Pero, ¿debía ser Milei el que se peleara con Jaldo días antes de cruciales votaciones en el Congreso? ¿Para qué envió a Tucumán a su hermana, cuando esta nunca tuvo buenos registros en las encuestas de opinión pública y ahora, encima, la acosan las denuncias por presuntos hechos de corrupción desde que se conocieron los audios de Diego Spagnuolo? Hacer un profunda autocrítica, tal como la prometió el Presidente, significa modificar los hechos, no solo las palabras y los gestos. Sin embargo, Milei puede argumentar que hizo algo más que Kicillof. El Presidente dijo que su gestión merecía una autocrítica; Kicillof se negó a expresar siquiera la necesidad de hacer cualquier examen sobre sus muchos desvaríos en la gestión pública.


Por Joaquín Morales Solá

HUMOR DIARIO