martes, 11 de noviembre de 2025

"Zero Hour Crisis in Time 25th Anniversary Omnibus" (¡¡¡1013 PAGINAS!!!)

lunes, 10 de noviembre de 2025

La vida en rosa











Euforia libertaria


La vida en rosa


Con apoyo social, calma interna y guiños del poder, el oficialismo celebra mientras el peronismo se desangra

Simpatía por el demonio. Javier Milei por Pablo Temes


Carlos Fara


Diario Perfil 


El mundo le sonríe. Todos lo reciben como al loco genio que está revolucionando la Argentina y que, además, ha recibido el respaldo social en las urnas. Hasta logró dictamen para el Presupuesto en Diputados. ¿De qué preocuparse? El problema lo tienen los demás: la oposición, Cristina detenida y en un nuevo juicio, los que no se adaptan a las nuevas reglas de juego, el 59% que decidió votar otra opción el 26 de octubre, los gobernadores dialoguistas que vuelven rendidos a la casita de los viejos, etc.


Su segunda semana poselección puede haber sido la más tranquila y auspiciosa que se recuerde desde su polémico discurso en Davos, a fines de enero. Luego vino el caso $Libra, entre muchas otras cosas. Pero como nada de eso tuvo costo electoral, da igual. La Libertad sigue avanzando.



Los triunfos inesperados y contundentes tienen un severo riesgo: pueden ser engañosos. El beneficiado suele confundir los votos con la foto de la opinión pública, la cual siempre es infinitamente más compleja y matizada. Las demandas sociales –tanto concretas como simbólicas– no se han modificado. Siguen siendo las mismas, solo que el Gobierno tiene un crédito no previsto que le permite profundizar su rumbo. Si esas reformas estructurales dan resultado, estará todo bien. Si no, podríamos pasar a otra etapa.


La llegada de Santilli, más allá de las circunstancias, es un signo positivo. Dos veces ganador en las legislativas bonaerenses, experonista, exmacrista, simpático, carismático, tiene las condiciones para hacer lo que tanto le costaba a Francos. A Macri no le quedó otra que saludar su llegada. No porque le guste el personaje ni porque lo vea como un reconocimiento a sus demandas, sino porque no puede estar todo el tiempo diciendo que “no”. Al final de cuentas, el nuevo ministro sigue siendo amarillo.


De todos los cambios realizados en el gabinete, este es el único que viene de afuera de las entrañas. El punto es cómo lo procesará un esquema endogámico: ¿habrá anticuerpos?, ¿lo domesticarán?, ¿lo deglutirán?, ¿le darán margen de maniobra en tanto y en cuanto se discipline con “el Jefe”? El Colorado es un personaje versátil…, pero con muchas aspiraciones. Ahora forma parte de un cuarteto de decisores en el cual no está el joven maravilla, al menos formalmente. Como advertimos hace ocho meses, el mentado triángulo de hierro desapareció. Todo lo que pasó desde entonces no lo revivió.


En esta semana de jolgorio, el ex emir de Cumelén dejó muchas definiciones jugosas, no tanto para la pelea política, sino respecto del manejo de la ingeniería política para producir los cambios que él y el Presidente creen necesarios. Dijo que “en algunas cosas, como este tema de la obsesión por generar optimización de equipo para que las ideas se implementen en tiempo y forma, porque, como todo, hay dinámicas”. Y completó: “La dinámica es importante: que un éxito te lleve a otro éxito hasta que el cambio sea irreversible”.


Esto es conceptualmente relevante porque evidencia que el expresidente ve al león libertario como un niño inquieto y malcriado que quiere todo ya, lo cual podría llevarlo a severas frustraciones. Es la advertencia de una cabeza de ingeniero, que sabe que si no se ponen las piezas correctas en la base, todo lo que se monte encima puede desmoronarse. Seguramente Milei piense que todo eso son tonterías de quien no pudo hacer los cambios deseados, precisamente porque erró el timing y no tuvo la audacia necesaria. Esos comentarios, sin duda, le reafirman que el líder amarillo es una especie en extinción. Es decir, que está viejo.


Todo se vuelve color de rosa. Las críticas al Gobierno desaparecen y se le reconocen méritos impensados. Ya van tres gobernadores que hablaron a favor de la reforma laboral: Jaldo, Jalil y Torres. La CGT puso una nueva conducción con tono negociador, y los muchachos recibieron 20 mil palos para las obras sociales. Esto es lo que quería el “gatito mimoso”: que el sistema político se disciplinara a partir de un resultado electoral contundente. Que “la gente” le hiciera entender a “la casta” lo que tiene que hacer.


El peronismo todos los días tiene un dolor de cabeza distinto. La causa Cuadernos lo obliga a estar en los medios solo por los escándalos. No tiene ninguna buena noticia para dar. Se siguen sumando los dirigentes que cuestionan públicamente a Máximo como conductor del PJ bonaerense. Además de la respuesta de los cuarenta intendentes de Kicillof a la carta de Cristina, se subieron al ring D’Elía, Graciana Peñafort y la intendenta de Moreno, Mariel Fernández. La semana pasada ya hubo una crítica explícita del gobernador salteño a CFK.


Es interesante observar que la carta de Cristina incluye ítems llamativos, como ya lo había hecho en febrero de 2024. Ella viene tendiendo una mano para un acuerdo político que incluya temas polémicos, como la reforma laboral y el equilibrio fiscal, entre otros. Dada su condición judicial, su crisis de conducción y la derrota electoral bonaerense, difícilmente alguien la tome en serio. Pero no por nada, esta semana su bloque de senadores hizo un guiño en el proyecto parlamentario que limita los DNU. Es la señal de que quiere acordar algo: Corte Suprema, jueces, fiscales, Procurador, defensor del Pueblo o lo que sea.


Si era conveniente o no el desdoblamiento de Axel y aliados, a esta altura es una discusión abstracta. Nadie podría afirmar qué hubiese sucedido. Por eso, solo un par de distritos unificaron sus comicios provinciales con los nacionales. Las excepciones fueron Santiago del Estero, donde el triunfo de Zamora se daba por descontado, y Mendoza, donde el gobernador es aliado de LLA. Las críticas que asoman desde las propias filas indican que la mayoría considera que la responsabilidad final es de Cristina, aunque algunos piensen que la derrota del 26-O fue de Axel.


Tanto jolgorio de un lado y tanta malasangre del otro animaron a Milei a hacer varios pasitos de baile en la semana.

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Preparativos para transitar dos años en soledad política











LA NACION > Opinión


Preparativos para transitar dos años en soledad política



LA NACION


Daniel Bilotta


Karina y Javier Milei por Alfredo Sábat


La dimensión de la victoria obtenida el 26 de octubre por La Libertad Avanza (LLA) hizo caducar de inmediato el acuerdo para un gobierno de coalición y volvió prescindibles a los funcionarios que trabajaron para concretarlo. Fortalecidos por ese resultado, Karina y Javier Milei se disponen a transitar en soledad política la segunda mitad del mandato presidencial.


No es novedosa la rectificación de un plan concebido para enfrentar una crisis cuando ese riesgo fue disipado. En este caso, el impacto negativo de una derrota en los mercados. Al contrario, confirma la adhesión plena de los Milei a un principio inalterable de su denostada casta, el poder no se comparte. A menos que sea inevitable por necesidad. Guillermo Francos y Lisandro Catalán se quedaron sin lugar en el nuevo orden establecido por lo drástico del cambio. Más sorpresiva que la designación de Manuel Adorni para sustituir a Francos en la jefatura de Gabinete fue la de Diego Santilli por Catalán en el Ministerio del Interior. Sobre todo porque desnuda las limitaciones de gobernar únicamente con quienes ofrezcan garantías de lealtad absoluta: la regla que impulsa la secretaria general. Karina resistió el ascenso de Santilli al primer lugar de la lista de diputados nacionales tras la renuncia de José Luis Espert. Tal vez una secuela de su vínculo con Santiago Caputo. Pese al esfuerzo de sus voceros en transmitir lo contrario, la vertiginosa reconfiguración del oficialismo mantendría al asesor presidencial bajo cierto estado de inquietud.


¿Participó Caputo de las conversaciones que Francos tuvo con Mauricio Macri? El exjefe de Gabinete promovió un acercamiento con el expresidente a fines de septiembre, cuando el gobierno atravesó sus días más complicados. Incluso le solicitó en público su participación en la campaña. Si existió, el acuerdo que habrían alcanzado tenía como prioridad la llegada de Cristian Ritondo a la Cámara de Diputados y la de Guillermo Montenegro y Cecilia Loccisano al Ministerio de Justicia y al de Salud, respectivamente, para relevar a Mariano Cúneo Libarona y Mario Lugones.


Desconfiado por otros incumplimientos, Macri se comprometió formalmente con la campaña. Poco, tal vez, a la luz del resultado electoral que fortaleció a los rivales de Caputo: Karina Milei, Lule y Martín Menem, el titular del cargo que deseaba Ritondo. Y el espacio en el que orbitaba, en apariencias, Francos. El nuevo cuadro de situación puso todo bajo revisión. Cúneo Libarona celebró que Milei le rechazó su renuncia con una nueva postergación a la entrada en vigencia del régimen acusatorio. Quizás porque, como sostuvo eufórico alguien en Comodoro Py: “es más fácil arreglar con siete jueces federales que con 48 fiscales”. El clima en el que Caputo le ordenó a Lugones que haga reemplazar a Loccisano, su segunda, por Guido Giana, acaso para desmentir cualquier vinculación que se le pueda endilgar con esta murmuración. Alimentada, además, por la medida adoptada por Luis “Toto” Caputo: a través de la ARCA, que conduce Juan Pazos, hizo designar a Esteban Marzorati director adjunto de Aduanas. Un cargo inexistente creado el 29 de octubre por el mismo decreto de la ARCA que designó a Marzorati. Un gasto que seguramente el superávit fiscal puede amortizar. Hasta esa fecha, Marzorati fue secretario de Comercio e Industria del Ministerio de Economía. Desde ahora, será el adjunto de José “el Negro” Véliz, quien representa a Santiago Caputo en la Aduana. ¿Una disfunción política en la familia? Luis es el tío de Santiago. Véliz comparte con Andrés Vázquez, titular de la DGI en la ARCA, nexos con la comunidad del espionaje local.


El oficialismo le ofreció a Ritondo la AFI y el Ministerio de Seguridad para compensar su frustrada expectativa de presidir Diputados. El jefe del bloque de Pro en esa cámara confió a sus íntimos que se negó a aceptar porque nadie que dirigió la AFI pudo después tener un cargo electivo. Y que no está dispuesto a reprimir a jubilados si fuese ministro. El mensaje encriptado en esos argumentos es el aparente malestar con el gobierno que lo acercó de nuevo a Macri.



Aunque no se lo haya dicho a Santilli en la cena de camaradería que le organizó, Ritondo no descarta ser candidato a gobernador. Probablemente sea parte del protocolo en la sociedad política de equilibrio inestable que mantienen. El éxito de la negociación de Santilli con los gobernadores para que le aprueben leyes a Milei dependerá del papel que desempeñe Pro en el Congreso. A Ritondo le disgustó que Patricia Bullrich fracturara el bloque horas antes de la reunión entre Macri y Milei.


Igual que Francos, Bullrich pidió que Macri se involucre en la campaña. La presunción es que la ministra estaba algo más que al tanto del fallido acuerdo. La negativa de Ritondo a sucederla no tranquiliza a Bullrich. Esa propuesta es una señal de que no está firme que su segunda, Alejandra Monteoliva, sea quien ocupe el cargo. Bullrich intentó sin éxito obtener algún indicio en la reunión que los legisladores electos mantuvieron con el presidente.


La estrategia para evitar que otro dirigente que no sea Milei acumule poder no detiene su marcha, como ya lo sabe Santilli. Ni los buenos oficios de Fernando Elías con los Menem pudieron atenuar la influencia que Lule pretende ejercer en la cartera política. Lule es el número dos de Karina en la secretaría general. El exvicepresidente del Banco Ciudad está ligado a los Menem por viejos vínculos familiares. Esta es la atmósfera en la que Cristina resolvió descongelar la negociación con el gobierno para ampliar la Corte Suprema.


El peronismo no atina a dar con una vía para superar el dilema que le plantea la expresidenta. Aún encarcelada por la causa Vialidad y con el juicio por Cuadernos en marcha, su imagen positiva es de casi 37 puntos en todo el país y de 40 en la provincia de Buenos Aires. Valores similares a los de Axel Kicillof en sondeos de la primera semana de noviembre en poder de intendentes del conurbano. Profundizado por la derrota, el conflicto en Fuerza Patria se trasladó a la Legislatura, donde el gobernador precisa aprobar un nuevo presupuesto, la autorización para contraer deuda y una ley tarifaria. El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, adelantó el lunes que se promoverá el déficit cero, una rebaja impositiva en el impuesto automotor y no se reajustará Ingresos Brutos ni el Inmobiliario rural. Los legisladores están abocados a estudiar con detalle ese cálculo de recursos por billones de pesos y un endeudamiento por más de tres mil millones de dólares.


Algunos se preguntan cómo se alcanzará esa meta. Ingresos Brutos representa el 80 por ciento de los ingresos. Más polémica es la reducción de la coparticipación a los intendentes. Además de atar fondos para obras públicas al endeudamiento. Para tomarla no solo precisa de autorización legislativa, también de la de los ministerios del Interior y de Economía. Resulta lógico que Kicillof le reclame por carta a Milei ser parte del diálogo con los gobernadores, del que fue excluido.


La unidad en el peronismo como requisito para conservar la provincia de Buenos Aires fue puesta en crisis el 26 de octubre. ¿Será Milei el árbitro de una disputa en la que favorezca a Cristina y La Cámpora? Es una de las incógnitas de los dos años que prevé transitar en soledad.


Por Daniel Bilotta