lunes, 13 de julio de 2026

Poniendo la crueldad en primer lugar


 

 COLUMNISTAS 


regodeos obscenos


Poniendo la crueldad en primer lugar


El mensaje de Jorge García Cuerva establece sus ecos en toda la sociedad, y especialemente en un presidente que se jactó públicamente de esa posición frente a sus adversarios políticos


Rodrigo Lloret


Diario Perfil



Maltratame que me gusta. Javier Milei por Pablo Temes


Judith Shklar fue una filósofa estadounidense que llegó a ser la primera titular de la cátedra John Cowles de la Escuela de Gobierno en la Universidad de Harvard. En tiempos en los que la referencia a la crueldad se introduce en distintas crónicas políticas que se escriben en la Argentina, es necesario reparar en los trabajos de esta referencia intelectual en el estudio, precisamente, de la crueldad como categoría política. En su ensayo titulado Poniendo la crueldad en primer lugar, Shklar sostuvo que el daño infligido deliberadamente por quien tiene poder sobre quien no puede defenderse, debe ocupar el primer lugar entre las conductas reprochables, sin necesidad de que aparezca una condena efectiva. La autora sostiene que, a diferencia de otros agravios, la crueldad desfigura la naturaleza humana, la “afea” y hace que pierda su razón de ser.




Jorge García Cuerva tiene que haber leído a Shklar. Estudiante de filosofía y teología, licenciado en Derecho Canónico y en Teología, el representante del papa León XIV en la Argentina, que fue nombrado arzobispo de Buenos Aires por el papa Francisco, ha mostrado en su reciente historia una profunda vocación intelectual, que mezcla conocimiento académico con preocupación por los más pobres. Su destacado trabajo misionero en La Cava, lo que hizo que se lo conociera como “el cura villero”, y su tesis de posgrado sobre la actuación de la Iglesia durante la epidemia de fiebre amarilla de 1871 en Buenos Aires, así lo demuestran. Por eso, no fue casual que García Cuerva se refiriera a “la crueldad” frente a Javier Milei en su homilía del 9 de Julio.


“A veces, como sociedad argentina también recorremos caminos peligrosos. No por cuestiones geográficas, sino porque no nos llevan a ningún buen lugar o nos meten en laberintos sin salida. El camino de la intolerancia, el de los enfrentamientos constantes, el de la descalificación del otro por pensar o ser distinto, el camino de la crueldad hacia los más débiles”, sostuvo García Cuerva en la Catedral de Buenos Aires, mientras en primera línea lo escuchaba atentamente, y sin emitir ningún gesto, el Presidente. Crueldad y Milei. En una misma línea. Amén.


Mónica Cragnolini, doctora en Filosofía, profesora regular de Metafísica en la UBA e investigadora del Conicet, especializada en el pensamiento nietzscheano y en la filosofía de la animalidad, fue la primera en advertir el nexo entre política y crueldad cuando se iniciaba el gobierno de Milei. Sostuvo que la Argentina atraviesa una forma de animalización de los seres humanos, producto de una violencia estructural que identificó en tres ejes, entre ellos la crueldad, definida como aquello que goza con el sufrimiento del otro. Desde una perspectiva nietzscheana, caracterizó el ascenso de Milei al poder como la obra del resentimiento más profundo.


Algunos meses más tarde, en el otoño de 2024, el escritor Martín Kohan abonó esa idea, cuando sostuvo que “la crueldad está de moda en la Argentina” porque tiene apoyo social y, en ese contexto, Milei “se regodea” con la crueldad sin costo político, sino todo lo contrario: con cierta admiración en algunos sectores. La hipótesis de Kohan desplaza el eje del análisis hacia el receptor: no se trata solo de analizar por qué Milei exhibe cierta dosis de crueldad sin disimulo, sino de por qué una parte de la sociedad, en vez de rechazarla, la celebra. Se trata, entonces, de una crueldad ya asimilada, que se expresa como fenómeno cultural.


Para potenciar la discusión, el año pasado se publicó El goce de la crueldad. Argentina en tiempos de Milei, una compilación colectiva editada por la psicopedagoga Francis Rosemberg, que reúne a autores de diversas perspectivas, tanto política, ética, legal, psicológica y filosófica para dar cuenta del paradigma. Allí aparecen Carlos Rozanski, exjuez, destacado por su rol en causas de lesa humanidad; Dora Barrancos, historiadora y socióloga, exdirectora del Conicet, y el periodista Juan Luis González, autor de El loco, la biografía no autorizada de Milei, para analizar la crueldad política en la Argentina. El propósito declarado del libro no es meramente testimonial, sino enmarcar al país en un “estado de excepción”, retomando el concepto de Giorgio Agamben, para sostener que, a diferencia de otros episodios históricos de crueldad humana que fueron ocultados o negados, lo novedoso del caso argentino es el uso desinhibido y público de la violencia y el odio.


Es un “regodeo obsceno” y “goce sádico” de la crueldad, que es ejercido desde el poder por quienes deberían tener, precisamente, la responsabilidad opuesta: la de repeler cualquier tipo de violencia. El libro plantea, además, un debate necesario: si el sistema normativo argentino puede tolerar una política de la crueldad en franca contradicción con los fines fijados en el Preámbulo de la Constitución Nacional.


Curiosamente, Milei se hizo eco de semejante debate. El 26 de junio de 2025, durante una cena de recaudación para la campaña legislativa de La Libertad Avanza en el Yacht Club de Puerto Madero, reunión que había sido organizada por la fundación El Faro entre empresarios, funcionarios y militantes, Milei declaró: “¡Sí, soy cruel! Soy cruel con los ‘kukas’ inmundos, con los gastadores, con los empleados públicos, con los estatistas y con los que les rompen el orto a los argentinos de bien”. La frase se viralizó de inmediato y generó repudio en varios analistas. Y confirmó la simpatía de Milei por la crueldad en el discurso oficialista.


No se trata, hay que decirlo, de ninguna novedad en las derechas extremas que proliferan en el mundo. El politólogo Ezequiel Ipar ofrece una clave para leer este presente en el capítulo que dedica a esas derechas radicales dentro de Desquiciados, un ensayo colectivo compilado por Alejandro Grimson. Ipar sostiene que la irrupción de Milei no es un accidente coyuntural, sino síntoma de una fragilización más profunda de la democracia, tributaria tanto de dinámicas locales como de la reconfiguración ideológica que atraviesa a Occidente. Su argumento central es que esa derecha no solo gobierna con dureza: construye la crueldad como práctica política deliberada, como un modo de cosificar, humillar y provocar sufrimiento en el adversario que se erige, a la vez, en discurso y en programa.


Leído junto a Shklar, el aporte de Ipar permite trazar el puente entre la filosofía moral que puso a la crueldad en el centro de los vicios políticos y su expresión concreta en la Argentina de la motosierra: la certeza de que negar al que menos tiene no es un efecto colateral del ajuste, sino una forma de autopresentarse ante quienes lo celebran.


 

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El shutdown de Milei se activará frente al déficit y será una adaptación local del mecanismo de los Estados Unidos


 

 LA NACION > Política 


El shutdown de Milei se activará frente al déficit y será una adaptación local del mecanismo de los Estados Unidos 


El Presidente quiere que el superávit fiscal quede blindado por ley; trabaja junto a Sturzenegger, Caputo y Bausili 


LA NACION 


Paula Rossi 



   









Javier Milei y Donald Trump por Alfredo Sabat




Al presidente Javier Milei lo desvela que el superávit fiscal tenga fuerza de ley en la Argentina. Por eso, el nuevo paquete de reformas que el Gobierno mandará al Congreso no solo incluirá un proyecto de modificación de la carta orgánica del Banco Central sino que también, dentro de los parámetros que quiere fijar el oficialismo en materia de reglas fiscales, se va a agregar una propuesta de shutdown, pero con una adaptación a la argentina.


El Presidente trabaja en la propuesta con sus ministros de Desregulación, Federico Sturzenegger; y de Economía, Luis Caputo; y también con el titular del Banco Central, Santiago Bausili.



Tan entusiasmado está con su paquete antidéficit Milei que en la reunión de Gabinete organizada tras el tedeum por el 9 de Julio, el Presidente retomó el tema frente al pleno de sus funcionarios.


Según pudo saber LA NACION a través de distintas fuentes al tanto de las primeras conversaciones sobre el shutdown local, el proyecto tendrá un "espíritu fiscalista" y se activaría cuando el Estado entra en déficit, con una serie de pasos previos.



“En Estados Unidos el foco es más institucional, acá es para blindar el superávit”, define una fuente del oficialismo.


En Estados Unidos, el shutdown ocurre cuando no hay acuerdo político entre Ejecutivo y Legislativo y, por ende, el presupuesto no consigue ser aprobado por el Congreso.


“Nuestro objetivo es que aquí el instrumento sirva para impedir a toda costa que haya déficit, que es el gran problema de la Argentina”, dice una fuente del oficialismo, para trazar diferencias.


En Estados Unidos, el cierre del Estado se activa cuando el Congreso no llega a un entendimiento para aprobar el presupuesto antes del inicio del siguiente año fiscal. Entonces, se restringen las actividades y servicios de agencias federales y se dan licencias sin goce de sueldo a trabajadores. El desencadenante es político. No tiene relación con el déficit. De hecho, la economía de los Estados Unidos hace 25 años que no tiene superávit fiscal.


Mientras que en los Estados Unidos el mecanismo busca forzar un acuerdo por el presupuesto, la estrategia libertaria es diferente. “Con proyectos como este se busca mantener el superávit fiscal con mecanismos legales; Milei trae esto a la mesa para evitar que en el futuro venga alguien y diga ‘emitimos’”, explica otra fuente conocedora de la discusión en torno al proyecto. Un funcionario lo definió de la siguiente manera: “Antes de que haya déficit, el Estado cierra”.


Milei lo puso en palabras durante una entrevista con radio El Observador: “Lo que estoy haciendo es mandar una reforma que cambie la decadencia argentina desde las instituciones. Esto requiere una regla fiscal, el shutdown: usted hace un Presupuesto, nosotros por ley [lo hacemos] con déficit cero. Cuando se agota el Presupuesto, automáticamente se apaga el Estado. Si usted se agotó todas las partidas, se queda sin plata, no puede operar más, hasta que tenga una ampliación”.


En las charlas iniciales al respecto de cómo funcionaría el shutdown a la argentina, en el Gobierno prevén incluir dentro del texto que tanto las jubilaciones, como los programas sociales, los pagos de deuda y los gastos en seguridad y defensa sean esenciales. Por lo tanto, no se verían afectados por el cierre de la administración pública en caso de tener que activarse el mecanismo.


En la Casa Rosada barajan incluir dentro del texto un proceso previo al shutdown que permita darle la oportunidad al Congreso para definir qué partidas se pueden bajar antes de activar el cierre.


Si el Poder Legislativo no las define, ahí sí se fijarían los gastos esenciales y se cortarían el resto de los movimientos.


Este shutdown —explican voces que conocen del proyecto— complementará el paquete completo que incluye la reforma de la carta orgánica del Banco Central y las penas para quienes emitan en la Argentina.


Por ahora, en la Casa Rosada planean mandar el shutdown como un texto individual, pero en tándem con el resto de las iniciativas para preservar el equilibrio fiscal.


“El shutdown se suma a las reglas fiscales y a los cambios en la carta orgánica del Banco Central, que busca devolverle a la entidad el mandato de defensa del valor de la moneda”, refieren fuentes libertarias.


De momento, el shutdown está en una etapa de discusión, porque no empezó a escribirse el texto. La forma de instrumentarlo es parte importante de las idas y vueltas con sus ministros abocados al tema.


Hay fuentes de la Casa Rosada que ya prevén que, para habilitar el shutdown, se deba también incluir una modificación de la ley de administración financiera vigente.


El año pasado, el Presidente ya había mandado al Congreso el proyecto de Estabilidad Fiscal y Monetaria, con el que quiso blindar el equilibrio fiscal mediante sanciones penales. Pero no tuvo eco en el Legislativo y quedó en la nada.


Cuando fuentes de la Casa Rosada son consultadas al respecto, se muestran más esperanzadas de que, con la actual conformación del Congreso y la sintonía con los aliados, el tratamiento de este paquete reformulado consiga avanzar.


Hasta ahora en el Gobierno no definieron una fecha para enviar estas iniciativas. Algunos miembros del Ejecutivo admiten que el proyecto de shutdown está en ciernes.


“Hay que ver la letra chica; ya hubo reuniones y se está conversando”, agregan los que saben.


Por Paula Rossi


 

"Bloodshot - Blanco, Negro y Sangre" (¡¡¡148 PAGINAS!!!)