domingo, 24 de mayo de 2026

Se complica la situación de Adorni: el juez Lijo lo citaría como sospechoso


 

 Se complica la situación de Adorni: el juez Lijo lo citaría como sospechoso 


El jefe de Gabinete sería llamado a indagatoria antes de la feria judicial; la acusación es por enriquecimiento ilícito


La Nacion


24 mayo 2026


Hernán Cappiello



Manuel Adorni, frente al juez Ariel Lijo por Alfredo Sabat


El juez federal Ariel Lijo citaría al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a prestar declaración indagatoria en la causa en la que se lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito. La decisión fue anticipada a


LA NACION por fuentes tribunalicias, quienes precisaron que el llamado se concretaría antes de la feria judicial de invierno, prevista para la segunda mitad de julio. Con ese paso procesal, el ministro coordinador quedaría formalmente convocado a declarar en condición de sospechoso y debería justificar el origen de los fondos que movió en los últimos dos años y que están acreditados en la causa judicial.


El fiscal Gerardo Pollicita reunió elementos probatorios a través de testigos y documentación requerida a entidades financieras. De allí surgen operaciones inmobiliarias, gastos en obras y en viajes al exterior que realizó Adorni con posterioridad a su llegada al gobierno nacional.


El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sería citado a prestar declaración indagatoria antes de las vacaciones de invierno de los tribunales, previstas para las últimas dos semanas de j ulio próximo, según anticiparon fuentes judiciales a


La medida está a estudio del juez federal Ariel Lijo, quien junto al fiscal Gerardo Pollicita investiga los gastos de Adorni.


La declaración indagatoria es un acto de defensa del imputado que el juez decide cuándo tiene elementos de prueba suficientes como para considerar que el sospechoso está incurso en el delito y debe ser interrogado. No implica que sea culpable.


“El juez está a la espera de las últimas medidas de prueba para firmar la citación”, dijo una fuente judicial, que indicó que ello ocurrirá antes de las vacaciones de invierno, previstas entre el 20 y el 31 de julio.


En Comodoro Py 2002 evalúan que si el juez Lijo decide llamarlo a indagatoria, es porque casi seguro decidirá su procesamiento. En la Justicia Federal es raro pensar en otro desenlace. Por lo tanto, el horizonte judicial de Adorni se encamina a ensombrecerse todavía más.


Adorni es investigado en este tramo de la causa, que lo pone al borde de la indagatoria, por supuesto enriquecimiento ilícito. Se analizan el viaje a Punta del Este, Uruguay, junto al productor televisivo Marcelo Grandío y las reformas que realizó en su casa de fin de semana, por más dinero que el valor de la vivienda.


La indagatoria sería para responder por su relación con el productor Grandio, dueño de la productora Imhouse. La firma tiene seis contratos de coproducción con la TV Pública y habría realizado transferencias de dinero a Manuel Adorni antes de que este asumiera como funcionario.


Además, Adorni viajó a Punta del Este con su familia en el fin de semana largo de Carnaval en un avión privado. Dijo que el pasaje lo pagó con su dinero; sin embargo, la Justicia sospecha que ese vuelo lo pagó Grandio.


Estos vínculos entre Adorni y su amigo podrían complicarlo con imputaciones de negociaciones incompatibles con la función pública o la recepción de dádivas.


La última medida de prueba que ya dispuso el juez Lijo y que espera tener completa para definir su indagatoria es una serie de cruces de llamadas entre el teléfono de Grandio, los de Adorni y el de Horacio Silva, socio fundador de Imhouse


Grandio es amigo de Adorni y lo considera “casi como un hermano menor”, como le dijo a LN+. El productor creó Imhouse en abril de 2016 junto al empresario Silva y se desempeñó como presidente de la entidad hasta 2020, cuando – según consigna en el Boletín Oficial– dejó la conducción de la entidad en manos de su socio fundador y su hijo Juan Grandio.


Más allá de abandonar la conducción de la empresa, Marcelo Grandio no rompió lazos con la firma que – según consta en redes sociales– produce algunos de los programas que, tras el desembarco de La Libertad Avanza en la Casa Rosada, se emiten en el canal estatal.


En la investigación de los contratos firmados entre la TV Pública e Imhouse SA, Lijo dispuso el cruce de llamadas.


No se obtendrán los contenidos de las comunicaciones, sino si hubo contactos y en qué fecha para determinar si se corresponde con la firma de los acuerdos y determinar si existieron intercambios con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. También se analiza la geolocalización de los teléfonos en ese momento.


“En Ciccone, los cruces de llamadas fueron claves para la condena de Amado Boudou”, recordó un veterano empleado judicial.


Lijo dispuso que la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado ( DajudecO) realice esta tarea en busca de datos y cotejarlos con los seis contratos de coproducción.


Los convenios incluyen programas de entrevistas, ciclos de streaming y un envío radial bajo distintos esquemas de financiamiento y reparto de ingresos publicitarios.


Imhouse asume los costos de producción ( incluidos personal, equipamiento y derechos de autor) y también eventuales reclamos judiciales, mientras que accede a los ingresos publicitarios hasta recuperar la inversión y luego comparte utilidades con el Estado.


Los contratos incluyen el programa radial La caja de Pandora, firmado en abril de 2024, y otros envíos como Giros en Línea Recta, Enredados y La Sala. En el streaming de la señal estatal también se emite Gritalo Mundial, conducido por Grandio y Renzo Pantich.


Es el nexo más reciente del periodista cercano al jefe de Gabinete con los medios públicos: se estrenó a mediados de febrero. Aunque en el sitio oficial de la productora Imhouse no figura como un proyecto propio, en su cuenta de Instagram se suelen compartir recortes de la transmisión en formato de reels.


Antes de su desembarco en la TV Pública, la empresa de Grandio ya contaba con estrechos vínculos con el jefe de Gabinete: era la productora detrás de su programa de entrevistas


Dos en pausa, que se transmitía en 2022 por canal Metro y también el canal 7 de Punta del Este.


El vínculo entre la firma de Grandio y ese proyecto no figura en el portfolio de la productora publicado en su página web, pero sí en su cuenta de Instagram y las redes sociales del programa.


Así presentaban el proyecto en redes sociales: “En un momento delicado del país, Manuel Adorni recibe en el living a diferentes políticos y personalidades destacadas con el fin de conversar y entender un poco más la situación actual de Argentina. El economista y conductor de radio te invita a intercambiar ideas y escucharte sin prejuicios”.


En este programa de 2022 a cargo de la productora Imhouse, Adorni llegó a entrevistar a Milei, que por entonces ejercía como diputado nacional por La Libertad Avanza junto a Victoria Villarruel.


Grandio, además, en 2024 fue parte de un programa de radio que se emitió de lunes a viernes por Radio Nacional entre marzo y septiembre de ese año. “Había que tener el visto bueno de Adorni, que por entonces era vocero”, dijo a LA NACION una fuente al tanto de la producción de ese ciclo.


La Justicia está convencida de que el vuelo de Adorni con su familia a Punta del Este lo pagó Grandio. El piloto al que le facturaron el vuelo privado en el que Adorni volvió a


Buenos Aires declaró como testigo y dijo que a la reserva y al vuelo los pagó Grandio


Agustín Issin Hansen, quien, en calidad de broker, le compró a la empresa Alpha Centauri un paquete de 10 viajes por 42.250 dólares. Uno de esos vuelos, el que usó Adorni, fue vendido a Grandio.


Precisó que el vuelo de ida lo pagó el periodista y fue facturado a su productora, Imhouse, directamente desde la operadora del vuelo ( Alpha Centauri). Respecto del de vuelta, afirmó que fue pagado por su empresa ( Jag Executive Aviation) y que luego fue vendido a Grandío por 3.000 dólares.


La factura del vuelo, dada a conocer por TN la semana pasada, está fechada el 9 de marzo, el mismo día que el periodista Carlos Pagni habló por primera vez en LN+ del vuelo, que había ocurrido tres semanas atrás.


Cuando se supo que el vuelo de Adorni y su familia desde Punta del Este al aeropuerto de San Fernando formaba parte de un paquete de viajes facturados a su nombre, Issin le dijo a LA NACION: “La empresa que operó el vuelo fue Alpha Centauri. Yo soy broker. El vuelo lo reservó y pagó Marcelo Grandio y yo le emití la factura por dicha reserva”. Adorni había afirmado que al viaje lo pagó él.


La Justicia tiene una factura emitida por Alpha Centauri a Issin de un paquete de 10 viajes por 42.250 dólares ( que fueron abonados, según la factura, en efectivo). Y TN dio a conocer, la semana pasada, una factura por 3000 dólares hecha por Issin a Grandio. Está fechada el 9 de marzo, tres semanas después del viaje.


Adorni declaró: “Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué”. Sin embargo, ni la factura del viaje de ida ni la de la vuelta están a nombre de él y no explicó por qué.


La empresa Alpha Centauri, a requerimiento de la Justicia, informó además que el vuelo de ida costó 4830 dólares, que se transfirieron en pesos. La factura se la hizo Alpha Centauri SA a Imhouse, la productora de Grandio. El caso de Grandio es lo que coloca a Adorni a las puertas de la indagatoria.


En paralelo, Lijo y Pollcita llevan la causa de supuesto enriquecimiento ilícito. Allí el foco está puesto no tanto en si el funcionario puede justificar sus gastos en función de sus ingresos, sino en que en dos años adquirió dos propiedades que no están declaradas.


Además, el otro foco es que las hipotecas tomadas como saldo de deuda fueron comprometidas cuando, a simple vista, los ingresos declarados no permitirían abonarlas.


El verdadero problema, según el análisis que realizan funcionarios judiciales que deben decidir sobre Adorni, es la compra de la casa de fin de semana del country de Exaltación de la Cruz, Indio Cua.


Allí, Adorni escrituró la casa en noviembre pasado en unos 120.000 dólares. Además, la investigación señala que Adorni habría pagado unos 5000 dólares de ingreso al country y luego unos 245.000 en refacciones integrales y todo en negro, es decir sin facturarlo.


Esas refacciones incluyeron, por ejemplo, bienes muebles, como los 51 muebles a medida que no están incluidos en la declaración jurada.


Es decir, entre compra y remodelación, el gasto total mencionado en la causa rondaría los 370.000 dólares aproximadamente; una suma que está muy por encima del valor de esa propiedad en ese lugar.


Uno de los investigadores judiciales acostumbrados a tratar con asuntos económicos especuló con que, más allá del supuesto enriquecimiento ilícito, la conducta podría encuadrarse en el delito de lavado de dinero. Y un último hecho está bajo la mirada judicial. Un informe televisivo mostró imágenes de efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina apostados en el ingreso de Indio Cua. Según la nota, el operativo se habría desplegado después de una movilización realizada el 31 de marzo en las inmediaciones del barrio privado. El periodista Nicolás Wiñazki exhibió además capturas del chat interno del country y sostuvo que vecinos cuestionaron el uso de recursos federales para custodiar la vivienda particular del funcionario.


Para la Justicia, si se confirma que estos efectivos estaban para custodiar el lugar, podría además configurarse el delito de peculado, que castiga con hasta 10 años de prisión al funcionario que use en beneficio personal recursos públicos que debe administrar. 


 

"DC Horror Presenta - El Conjuro - La Amante #01" (2021)


 


 

sábado, 23 de mayo de 2026

La misión reservada de Santiago Caputo y el negocio que preocupa a Trump


 

 LA NACION > Economía


La misión reservada de Santiago Caputo y el negocio que preocupa a Trump


Funcionarios y legisladores norteamericanos le transmitieron al asesor presidencial su inquietud por la posible penetración de capitales chinos en sectores estratégicos de la Argentina


LA NACION


Florencia Donovan



China y Javier Milei por Alfredo Sábat


Mientras Donald Trump aterrizaba con pompa en Pekín para lo que ya se anunciaba como una visita histórica -la primera de un presidente norteamericano en años, con una agenda cargada de tensiones comerciales y marcada por una silenciosa reconfiguración del orden global-, en Washington, Santiago Caputo mantenía una serie de reuniones reservadas en las que funcionarios y legisladores norteamericanos le transmitieron, sin rodeos, su preocupación por la posible penetración de capitales chinos en sectores estratégicos de la Argentina. Entre ellos, el más sensible: la licitación de la Hidrovía.



Fueron reuniones que formaron parte de una agenda paralela, a las que Caputo asistió junto al lobbista norteamericano Barry Bennett, socio en la firma Tactic Global, del argentino Leonardo Scaturice, el presunto exagente de inteligencia que hoy es dueño de Flybondi y de OCA. También estuvieron presentes el embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, y Manuel Vidal, mano derecha del asesor presidencial. Caputo fue citado primero por Brian Mast, representante republicano por Florida y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes. Hubo otra reunión con un peso pesado de la administración Trump: Michael Jensen, asesor especial del presidente norteamericano sobre Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional.


En esos encuentros surgió el tema de la Hidrovía, además de la relevancia que tienen para Estados Unidos el puerto de Ushuaia y el negocio energético. El timing del viaje del asesor presidencial no es casual. El martes próximo está previsto que la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), que está bajo la órbita del joven Caputo, abra el tercer sobre comprendido en los pliegos de la licitación de la Hidrovía. Es el sobre que debería contener la oferta económica y que terminará de dirimir la compulsa entre los dos oferentes en carrera: el consorcio conformado por la belga Jan de Nul y la argentina Servimagnus (empresa de la familia Román), que compite con la también belga DEME, que iría junto con las norteamericanas Great Lakes, Clear Street y KKR.



“Los EE.UU. acaban de asistirlos con 20.000 millones de dólares, y que no se permita a empresas norteamericanas trabajar en sus puertos, sus vías navegables, el dragado o cualquier otra actividad es inaceptable para nosotros”, dijo el congresista republicano Mast


La Hidrovía Paraná-Paraguay no es una obra de infraestructura más: es la aorta comercial de América del Sur. Por ese corredor fluvial circula el 80% de las exportaciones argentinas de granos y derivados —soja, maíz, harina, aceite—, pero también la producción de Paraguay, un país sin litoral que depende de esa vía para existir en el comercio mundial, y las cargas del sur de Brasil, que bajan desde Mato Grosso do Sul buscando salida al Atlántico. Quien controla el dragado y el balizamiento de esa arteria no administra solamente un canal: administra la puerta de salida de la agroindustria más poderosa del hemisferio sur. Por eso la licitación que definirá su concesión por los próximos 25 años no es un trámite técnico ni una disputa entre dragadoras.


Desde los Estados Unidos sostienen que tienen sospechas de que detrás de Servimagnus y de la Anpyn podría haber injerencia de la República Popular de China, algo que desde la empresa argentina en su momento negaron mediante un comunicado. También señalan que el pliego de la licitación favorecería al consorcio que integra junto a Jan de Nul en detrimento del encabezado por Deme. “Hay informes de los Estados Unidos que sugieren el vínculo. A Santiago le avisaron que esos informes estaban”, apuntó una fuente al tanto de las conversaciones, en estricta reserva.


Si bien las reuniones se mantuvieron en todo momento bajo reserva, hace apenas una semana, el congresista republicano Mast había hecho pública su postura al respecto en declaraciones al sitio The Floridian. “Los Estados Unidos acaban de asistirlos con 20.000 millones de dólares, y que no se permita a empresas norteamericanas trabajar en sus puertos, sus vías navegables, el dragado o cualquier otra actividad es inaceptable para nosotros”, dijo, según publicó el portal. Más allá de la buena sintonía que pareció haber habido entre Trump y su par chino, Xi Jingping, los negocios son negocios. En temas estratégicos, el “America First” sigue primando. Todo un desafío para la administración de Javier Milei que, si bien siempre dejó en claro su alineamiento con Estados Unidos e Israel, nunca descuidó sus vínculos con China, a quien el presidente argentino llegó a definir como “un gran socio comercial”.


El Gobierno contará antes de que termine el mes con el desembolso de los US$1000 millones que había comprometido el Fondo Monetario Internacional (FMI) como parte del programa vigente


En la Anpyn aseveran, por ahora, que, pese a los cuestionamientos, no habrá modificaciones en los plazos ni en el proceso. También señalan que en ninguno de los dos consorcios que siguen en carrera detectaron presencias “asociadas a un Estado soberano”. “Las tres empresas, Jan de Nul, Servimagnus y Deme, tuvieron experiencia trabajando en UTE [unión transitoria de empresas] con chinos. Pero ahora peinamos las ofertas y no encontramos nada”, afirmaron. Por ahora, el consorcio encabezado por Jan de Nul corre con ventaja, después de haber obtenido 66,2 puntos en la evaluación técnica, contra 42,14 de Deme. Sin embargo, la gran definición pasa por la oferta económica, que se conocerá el martes. En un gobierno que cultiva el pragmatismo como doctrina, la Hidrovía pondrá a prueba hasta dónde llega ese pragmatismo cuando Washington toca el timbre.



La de la Hidrovía, junto con la del Belgrano Cargas, son las dos licitaciones más importantes que lanzó el gobierno libertario. Se sumará ahora la privatización de Aysa, la empresa de agua, según anticipó el ministro Caputo. Son todas operaciones que le permitirán además capear al Ministerio de Economía la menor recaudación. Además, el Gobierno contará antes de que termine el mes con el desembolso de los US$1000 millones que había comprometido el Fondo Monetario Internacional (FMI) como parte del programa vigente. El dinero -en rigor, 763 millones de DEG, como se conoce la unidad de cuenta que usa el organismo multilateral de crédito- llegará a la Argentina el 26 de este mes, cinco días después de la reunión del directorio de la entidad en la que se aprobará formalmente la revisión del programa. Un tema más.


Pero la actividad, aunque mejora, sigue siendo dispar. Un informe privado que circula en una cámara bancaria señala que recién para fines de año esperan que los niveles de mora en el sistema financiero bajen a la mitad, en torno del 5 y 6%, similares a los que se observaban en 2025. Peor es la situación en las entidades no bancarias. El empleo y la recuperación del poder adquisitivo son dos grandes desafíos hacia adelante.


Entre los empresarios que asistieron esta semana al almuerzo del Centro Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), en el hotel Alvear, uno de los comentarios era la notable demanda que tiene el plan de capacitación de oficios lanzado por el Ministerio de Capital Humano, y del cual participan algunas empresas privadas. “Abrís a las dos de la tarde el cupo y a las dos y diez ya está completo”, explicó un empresario. El consenso entre los industriales es que la actividad pareciera ya haber tocado un piso. “El parate se frenó; no hay un fuerte repunte, pero no vemos que sigamos cayendo”, comentaba un participante.



El martes está previsto que la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) se reúna con el ministro Luis Caputo en el Palacio de Hacienda. No es difícil anticipar el tema central. La UIA, tal como sugirió esta semana su titular, Martín Rapallini, en una columna publicada en el portal Infobae, le pedirá a Caputo que también haya un régimen de incentivos fiscales, como el RIGI, para las inversiones industriales. Si hay que competir, al menos, para poder hacerlo tiene que ser con las mismas herramientas que hoy cuentan los sectores más pujantes, como la minería o la industria del petróleo y del gas.


Más allá de que la gestión pareciera totalmente enfrascada en el affaire Adorni, el gobierno libertario todavía tiene tiempo para mejorar la percepción económica de cara a las elecciones de 2027. Si bien hay un deterioro evidente del oficialismo en prácticamente todas las encuestas publicadas, no se trata para el gobierno de un partido con resultado cantado. El sociólogo Luis Costa sostiene que el segmento donde peor está hoy la imagen de Milei es en la clase media y media alta. Pero, aclara, “si bien hoy la gente está enojada, no significa que después no lo vote”. “La Libertad Avanza, como se vio en la elección del año pasado, se volvió un partido de clase media para arriba. Con lo cual hay que ver si el enojo en las mediciones significa un desapego en las elecciones en 2027 o una simple bronca circunstancial”, explicó. Falta mucho para 2027. No solo hay que despejar nubes en lo económico; también habrá que ver hasta dónde acompaña Trump. El salvavidas económico que le dio al país en las elecciones legislativas está claro que lo está haciendo valer.


Por Florencia Donovan 


 

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