Panorama Político Nacional
El escenario
¡La motosierra y sus consecuencias! Javier Milei es el prescindente "Manos de tijera"
El prescindente Javier Milei "Hombre manos de tijera", el gobernante de mayores recortes en la historia. (Dibujo: Fernando Rocchia para AGENCIA NOVA)
Desde su asunción como presidente el 10 de diciembre de 2023, Javier Milei impulsó un paquete de reformas y ahorros fiscales que, según sus defensores, buscaban reducir el tamaño del Estado y ordenar las cuentas públicas.
Para millones de argentinos, sin embargo, las medidas se tradujeron en cierres de programas, ajustes abruptos en servicios esenciales y la pérdida de puestos de trabajo en el sector público.
Este artículo sintetiza las principales medidas de ajuste implementadas por la administración de Milei durante los primeros 20 meses de Gobierno y describe sus efectos más visibles sobre salud, educación, jubilaciones, programas sociales, empleo público y servicios básicos.
Una reconfiguración acelerada del Estado
El Ejecutivo redujo la estructura del Gobierno: ministerios, secretarías y subsecretarías fueron fusionados o eliminados en el marco de una profunda reestructuración administrativa.
La reducción de personal estatal fue masiva: en el primer año y en lo que va del 2025 se registraron decenas de miles de desvinculaciones en el sector público, con cifras que oscilan entre aproximadamente 34 mil y casi 44 mil despidos.
Las autoridades justificaron los ajustes como imprescindibles para bajar el gasto corriente. Para los críticos, la rapidez y la magnitud del recorte ahondaron vacíos en la gestión de políticas públicas y servicios esenciales.
Ajuste en políticas sociales: programas que desaparecen o se achican
El Gobierno aplicó fuertes recortes en programas de asistencia y empleo: programas dirigidos a jóvenes y a sectores vulnerables registraron caídas de envergadura en su presupuesto. Instrumentos de apoyo como Progresar y Potenciar Trabajo fueron reducidos drásticamente; otras líneas de ayuda para población en situación de vulnerabilidad también sufrieron recortes significativos.
Los recortes se extendieron a pensiones no contributivas y líneas de atención para la niñez y la juventud: varios observadores describen el ajuste como uno de los más fuertes desde la crisis de 2002.
Salud pública: hospitales, programas y medicamentos en tensión
El sistema de salud registró una reducción significativa en su presupuesto real, lo que derivó en la pérdida de personal, la paralización o cierre de programas y una reconfiguración de la provisión de medicamentos.
Campañas de vacunación, programas contra enfermedades como el VIH y la tuberculosis, y abastecimiento de medicación oncológica se vieron afectados.
Organismos y programas históricos que atendían a poblaciones vulnerables padecieron recortes severos o fueron desactivados, generando protestas de profesionales y organizaciones civiles ante la perspectiva de un acceso reducido a servicios esenciales.
Jubilados y personas con discapacidad: promesas incumplidas y vetos
La relación entre el Ejecutivo y los reclamos por mejores coberturas para jubilados y personas con discapacidad fue tensa durante 2025.
Aunque el Congreso aprobó aumentos y mejoras en prestaciones, el Presidente vetó al menos varias iniciativas que buscaban incrementar jubilaciones y beneficios por discapacidad, argumentando limitaciones fiscales.
Adicionalmente, procesos de auditoría y revisiones de pensiones por discapacidad derivaron en la suspensión de numerosos casos, con familias y organizaciones que denunciaron demoras y falta de respuestas.
Educación, ciencia y cultura: becas y programas golpeados
El presupuesto universitario, las becas estudiantiles y los fondos destinados a la investigación sufrieron recortes que impactaron en la continuidad académica de estudiantes y en la capacidad de investigación científica.
Programas de material y conectividad escolar fueron recortados o suspendidos, y organismos de cultura y cine experimentaron reducciones drásticas en su financiamiento.
La reducción de becas y la eliminación de fondos nacionales para la docencia y la investigación provocaron movilizaciones estudiantiles y advertencias del sector científico sobre la pérdida de capital humano.
Subsidios, tarifas y transporte: traslado del costo a los usuarios
Una parte central de la política económica fue la supresión o fuerte reducción de subsidios a la energía y al transporte.
El resultado fue un aumento importante en las tarifas eléctricas, del gas y en las boletas de transporte público. Las subas impactaron de manera directa en el bolsillo de los hogares y en los costos operativos de empresas pequeñas y medianas.
El caso del Plan ENIA y la juventud
Entre los recortes más simbólicos figura la eliminación del Plan ENIA, un programa orientado a la prevención del embarazo adolescente que, según sus impulsores, había logrado reducir en forma sostenida la tasa de embarazos en adolescentes.
Su cierre fue señalado por expertos y organizaciones sociales como un retroceso en políticas de salud pública y prevención para adolescentes.
Los analistas destacan efectos multidimensionales: aumento de la percepción de vulnerabilidad en sectores dependientes del Estado, presiones sobre la demanda agregada por la reducción del gasto social y desafíos operativos en la provisión de servicios básicos.
La recomposición del empleo público y la recuperación de programas sociales aparecen como nodos críticos para cualquier intento de reversión parcial de estas medidas.