jueves, 19 de febrero de 2026

Cara de tramposo y ojos de atorrante: el borracho golpeador "Alverso" se jactó de que a su gobierno no le hicieron paro

 










Política

Lo que faltaba

Cara de tramposo y ojos de atorrante: el borracho golpeador "Alverso" se jactó de que a su gobierno no le hicieron paro

El ex presidente denunciado por corrupción y por fajar a su “querida Fabiola” quiso cancherear, pero lo único que logró fue recordar la sospechosa falta de reacción de la CGT y su complicidad con el kirchnerismo. (Dibujo: Fernando Rocchia para AGENCIA NOVA)

El ex presidente Alberto Fernández, quien tras su salida del poder quedó expuesto como un borracho pendenciero que fajaba a su pareja, quiso hacer leña del árbol caído y burlarse de la gestión del pedófilo homosexual Javier Milei jactándose de que a su gestión nunca se le hizo un paro general.

“Hubo un gobierno que siempre pensó en los que trabajan”, posteó en su cuenta de Twitter (X) el cara de vago y ojos de atorrante. Cuesta creer que se trata del mismo prescindente que tuvo a los laburantes encerrados por dos años con la cuarentena más larga del mundo, y al que su propio gabinete tenía que pedirle que “agarre la lapicera”.

El resto del posteo del dueño de Dylan es un ejemplo de cómo en una época tan turbia como lo actual, lo normal se convierte en grandeza: “Las paritarias funcionaban a pleno, generó trabajo registrado, quitó el Impuesto a las Ganancias a los asalariados y dejó el desempleo más bajo en democracia”, enumeró. Solo le faltó jactarse de que el aire era gratis y soñar no costaba nada, pero ya hubiera sido demasiado.

“A ese gobierno jamás le hicieron un paro general”, concluyó como frutilla del postre. Como si el hecho de no haber tenido un paro no tuviera alguna relación con su pronta reacción para abrirle la billetera a las cúpulas sindicales de inmediato, y como si el laburante de a pie no le hubieran gritado a la CGT “poné la fecha, la puta que te parió” en cada acto que se animaron a realizar.

Lo cierto es que, amén de su caradurez, lo único que logró “Alverso” es reavivar la vieja controversia sobre la inacción de la CGT cuando el que se mete con los derechos de los trabajadores es el kirchnerismo, algo que quedó evidenciado en las múltiples instancias en las que el sindicalismo hizo la plancha mientras los salarios y el nivel de vida del laburante se deterioraban.

Sin ir más lejos, la tibieza de la conducción de los “Gordos” durante la etapa de Fernández dejó sobre el tapete la cuestionada actuación del actual triunvirato. El paro sin movilización por 24 horas que se está desarrollando este jueves es, para muchos sectores sindicales, una medida insuficiente que no está a la altura de la pérdida de derechos que significa la reforma laboral de Milei.

Los sectores más duros sienten que el Gobierno les tira un misil, y la CGT devuelve una piedra. Es tan alevosa en esta ocasión la avanzada contra los derechos que la presión social funcionó a modo de despertador no solo contra el oficialismo, sino también contra la oposición: Como decía Perón, el pueblo marcha con los dirigentes a la cabeza, o con la cabeza de los dirigentes.

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